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Interseccionalidad



Para entender el concepto de interseccionalidad recomiendo una y mil veces la introducción al libro editado por Lucas Platero Intersecciones: Cuerpos y sexualidades en la encrucijada.

A continuación intento traducir lo mejor posible el texto de Flavia Dzodan, publicado en 2011 en Tiger Beatdown: "MY FEMINISM WILL BE INTERSECTIONAL OR IT WILL BE BULLSHIT!"


¡Mi feminismo será interseccional o será una mierda!

Ahora visualiza esto: yo gritando la frase de aquí arriba. Enfadada. MUY ENFADADA de hecho. Gritándoselo a la pantalla de mi ordenador. Gritándoselo a nadie y a todxs. A ti. Tú, de quien podría no haber oído nunca o que podría no haber comentado jamás en este blog o en ninguna de las otras publicaciones donde se me puede encontrar garabateando regularmente mis ideas desconcertantes. Incluso aunque no nos hayamos conocido nunca antes, ESTOY, EN REALIDAD, GRITÁNDOTE AHORA MISMO. ¡MI FEMINISMO SERÁ INTERSECCIONAL O SERÁ UNA MIERDA! Y te lo estoy gritando porque quiero convencerte, quiero que te llegue que no es una elección o un concepto abstracto o un ejercicio intelectual. No te lo estoy gritando porque bueno, ya sabes, acabo de descubrir la interseccionalidad y OH DIOS MÍO ES TAN GUAY, TÍA. TIENES QUE LEER ESTO. No. Mi feminismo NECESITA ser interseccional porque como sudamericana, como latina, como persona que conoce íntimamente ciertas partes del Sur global por ser sureña [Southerner], como inmigrante que vive en Europa, como mujer, estoy en el medio de lo que me gusta llamar el "hojaldre de mierda". Este hojaldre de mierda es cada jodida capa sobre mí, bajo mí, a mi lado, alrededor de mí. Y en este metafórico hojaldre de mierda con múltiples capas de excrementos, soy el dulce de leche que se supone debería hacerlo aceptable para que alguien, más específicamente el kyriarcado, pueda comerme.

Y aquí está la cosa: mientras te grito, también te estoy pidiendo, no, EXIGIENDO que grites conmigo. Y te estoy pidiendo que te enfades tanto como me he enfadado yo esta pasada semana. Porque sin la rabia y sin la honesta indignación y sin la incesante y profunda exigencia de un cambio, mi feminismo, TU feminismo, los feminismos de todxs fracasarán. Serán una mierda.

Esta pasada semana he gritado mucho esto. Porque me gusta jugar a "une los puntos" (s.e. smith dixit) como práctica política. Juego a "une los puntos" incluso aunque a veces no consigo una imagen adecuadamente delineada sino el equivalente de lo que mi sobrino de un año haría jugando con un conjunto de rotuladores en la mesa del salón. Lo que quiero decir es que, a veces, las imágenes que trazo cuando conecto los puntos podrían no tener sentido o ser imprecisas o haberse saltado algunos puntos para llegar a ser exactas. Pero estoy dispuesta a pagar el precio de no tener siempre sentido con tal de que finalmente lo logre. Preferiría a veces parecer cogida por los pelos antes que perderme la imagen que me propone el hojaldre de mierda. Y estos últimso días he estado jugando a unir los puntos más de lo habitual. De ahí mi rabia. De ahí mi decepción con el feminismo. ¡FEMINISMO! ESTOY PROFUNDAMENTE DECEPCIONADA CONTIGO. Hasta el punto de que incluso he considerado descartar la etiqueta por completo. Y si eso sucediera, usaría una nueva etiqueta que resumiera mi política: Lanzallamismo [Flame-throwerism]. Donde prendería fuego al feminismo y sus cenizas rellenarían el arenero de mis gatos para que measen en él. Así de enfadada he estado con el feminismo esta semana. Furia nivel arenero del gato.

Capa uno del hojaldre de mierda de esta semana

Mi enfado fue inauguado por una simple fotografía. Tan solo un cartel amarillo, escrito con lo que parece un rotulador. Y esta pancarta indica que "la mujer es el negro del mundo" [la palabra n* para negro]. Sostenida por una participante blanca en la Slut Walk [slutwalks] de Nueva York. Estoy segura de que ya conocéis la historia. Y me enfado. Me enfado porque alguien no se haya dado cuenta de lo jodido y doloroso que eso era. Me enfado porque alguien ni siquiera conozca la historia tras esa palabra. Porque una mujer, una joven compañera que se identifica como feminista no haya hecho los deberes más básicos. Me enfado y me entristezco. Y luego me enfado y me entristezco otra vez. Los deberes más básicos no suponen haber leido artículos académicos que diseccionen la historia de la esclavitud, su legado, el colonialismo y la idea de que, durante siglos (e incluso ahora), las mujeres Negras hayan sido consideradas in-violables, de que esos cuerpos n* hayan sido (y, dolorosamente, todavía sean) considerados no-humanos. No, no espero un conocimiento matizado de todo esto. Tan solo ciertas habilidades básicas de empatía. Una mínima comprensión del significado que esconde una palabra. Un nivel Wikipedia de conocimiento, es decir, el abecedario del activismo feminista. Y cuando vi esta pancarta, grité "MI FEMINISMO SERÁ INTERSECCIONAL O SERÁ UNA MIERDA" por primera vez esta semana. Os lo grité a todxs vosotrxs, a todxs y a nadie. (Por cierto, en este punto, la más pequeña de mis gatxs se asustó de mis chillidos pero dejó escapar un maullido de placer ante la perspectiva de ese feminismo llegando a su arenero).  Y puedo oirte a ti ahora: "¡Pero Flavia! ¡¿Por qué te importa?! ¡Esa pancarta estaba en una slutwalk de Nueva York! ¡En otro continente! ¡¿Qué significa para ti?!" Resulta que todas mis políticas son sobre antirracismo. Más aún, el racismo sea probablemente contra lo que más lucho. En mi feminismo, en mi activismo político, en mis escritos, EN MI JODIDA VIDA DIARIA. Cuando me encuentro con comentarios sarcásticos sobre mi acento, cuando la gente desestima abiertamente mis ideas en un debate porque pronuncio mal una palabra neerlandesa, cuando se me habla de "esas personas" (mis compas inmigrantes no occidentales), CUANDO ME PEGAN UN PUÑETAZO EN LA CARA como me pegó una vez un gilipollas borracho mientras me llamaba "puta extranjera" [cunt alien]. Mi feminismo TIENE QUE ser antirracista porque es una capa importante en mi propio hojaldre de mierda.

Capa dos del hojaldre de mierda de esta semana

Después de que esta foto hiciera la ronda por algunos blogs y revistas online, acabó colgado en el muro de la propia página de Facebook de la Slut Walk de Nueva York. Y los comentarios se sucedieron. Y oh sí ¡QUÉ COMENTARIOS ESOS! ¡QUÉ IMAGEN PARA LA VISTA! Estos comentarios, documentados extensamente por Latoya Peterson ([bless her], el grado de paciencia y los matices que intentó aportar, además de los de otras mujeres de color [WoC] que intentaron que sus voces fueran escuchadas en este debate hacen que se me caiga el alma a los pies). Los comentarios oscilaron desde el típico "¡Pero si es solo una palabra!" hasta el "¡Ahora vivimos en otros tiempos!" y, entonces, el EPIC FAIL, la bochornosa, ignominiosa observación: "Os estáis yendo todxs a la versión negra de n*, nosotrxs estamos simplemente uniéndonos contra la versión humana de n*", lo que, como Eli Betta señala, eleva la dolorosa cuestión: "¿Es que la 'versión' negra está separada de la 'versión' humana?" Y me senté ahí leyendo este debate. Y actualicé la página durante horas. Se suponía que estas personas eran mis compañerxs feministas. Esto, como se me ha dicho a menudo, ¡ES MI SORORIDAD! [sisterhood] ¡Esta es mi gente! ¡PORQUE SOY FEMINISTA! Y por supuesto, grité entonces, tantas veces que, en este punto, empezó a dolerme la garganta. No estaba segura de que me doliera por los gritos o por las lágrimas contenidas. ¡MI FEMINISMO SERÁ INTERSECCIONAL O SERÁ UNA MIERDA! Lo grité cada vez que actualizaba y que veía un nuevo y desconocido nivel de fail en mi pantalla. No estaba solo decepcionada por el hecho de que mis compas feministas fueran capaces de tal vileza. Estaba decepcionada de que lxs propixs organizadorxs permitieran estos comentarios. De que, en el nombre de alguna concepción errónea del viejo tropo de "la libertad de expresión", no intervinieran y acabaran con esa carnicería. De que las personas tras la página de Facebook de la Slut Walk de Nueva York no entraran y eliminaran esos comentarios. PORQUE NO PUEDES RECLAMAR QUE QUIERES GARANTIZAR SEGURIDAD PARA LAS MUJERES MIENTRAS PERMITES QUE *ALGUNAS* MUJERES SEAN ATACADAS RACIALMENTE. PORQUE SI LO HACES, ERES UNX JODIDX HIPÓCRITA Y DEBERÍAS IR AHÍ Y DECIR "QUEREMOS GARANTIZAR SEGURIDAD PARA *ALGUNAS DE NOSOTRAS* MIENTRAS QUE EL RESTO, LOS CUERPOS OSCUROS Y MALTRATADOS DE LAS MUJERES NEGRAS SEAN INSULTADOS". Porque esto es una descripción más precisa de lo que quedaba reflejado. ¿Puedes ver que todavía estoy gritando mientras tecleo? ¿Puedes ver que estoy endadada? Y si no estás endadadx junto a mí ahora mismo, entonces no quiero ser parte de tu feminismo. Entonces no quiero ninguna maldita sororidad contigo o cualquier sinsentido con el que me vengas para justificar los fracasos de nuestro movimiento. Si no estás enfadadx ahora mismo, como yo lo estoy, entonces no somos parte del mismo equipo.

Y entonces ha pasado algo más: todo el hilo fue eliminado. Porque, bueno, LA GENTE ESTABA DICIENDO COSAS RACISTAS. Joder, la gente llevaba horas soltando comentarios racistas, sin que unx solx moderadorx interviniera en el debate. Sin que se eliminara un solo comentario ni se advirtiera a lxs comentaristas que habían sugerido que las mujeres Negras no eran humanas. En su lugar, eliminaron todo (en Racialicious hay un buen resumen de lo que ahora ya no está, además, para aquellos que tengan Tumblr, mucha gente ha hecho capturas de pantalla de algunos comentarios destacados). Sin embargo, ese borrado es imperdonable. Porque ese pequeño acto también eliminó los comentarios de aquellas personas Negras (y no Negras, seamos justxs) que se opusieron vehementemente a los apologetas. El hecho de eliminar el hilo también eliminó la oposición. Ahora nos quedamos con relatos de terceras partes y algunos comentarios, pero no podemos medir todo el alcance de la ofensa. Y lo siento, pero eso es jodidamente despreocupado e irresponsable. Si no puedes vigilar todo un hilo, si no puedes proveer un espacio seguro, entonces puede que no tengas derecho a organizar presuntos espacios seguros para otrxs; espacios como, oh, no sé, una manifestación masiva en Nueva York. Si, en lugar de admitir lo que ocurrió bajo tu vigilancia, eliminas todo, no quiero ser parte de tu feminismo. Voy a decirlo ahora, bien alto: NO SOY PARTE DE TU FEMINISMO. Espero haber sido clara con esto.

Capa tres del hojaldre de mierda de esta semana

No debería estar enfadada con ningunx de lxs nombradxs. O mejor dicho: si estuviera enfadada, debería llorar en silencio y no decírselo a nadie. Porque si digo una sola palabra, estoy arruinando la Slut Walk para todxs. O, por lo menos, eso es lo que me dijo Shira Tenant en su artículo en The Huffington Post hace un par de días:

El hecho es que la fuerza está en los números. Necesitamos toda la gente posible involucrada en la prevención de la violación y el acoso sexual. La reflexión autocrítica es importante en todos los movimientos políticos. Pero, en cierto punto, esa autocrítica resulta improductiva -o peor, divide un movimiento desde dentro.

Manteniendo el espíritu de aceptar las críticas, en lugar de escribir sobre los defectos de la Slut Walk, ¿qué pasaría si Keli Goff escribiera todo un artículo sobre el problema de las violaciones? ¿qué pasaría si Wendy J. Murphy usara su proyección mediática para atacar la violación y no a otras feministas? En lugar de reducir la Slut Walk a un evento que implica "desnudarse y autodenominarnos putas" -y luego rápidamente desestimando esto por "pasar por aguda réplica"- me gustaría que Rebecca Traister considerara las más profundas preocupaciones sobre acoso sexual que yacen bajo estos eventos. Me gustaría pedirle a Gail Dines que parara de perpetuar la desinformación sobre raza y protesta anti-violación.

Hoy, no necesitamos a Cointelpro para dividir a los grupos feministas. Lo estamos haciendo nosotrxs mismxs.


¡MI FEMINISMO SERÁ INTERSECCIONAL O SERÁ UNA MIERDA! ¿Ves de dónde vengo cuando digo esto? ¿Se supone que no debo aplicar esta perspectiva a la Slut Walk? ¿Debería ignorar la violencia resultante del debate sobre la palabra N*? ¡¿Se supone que debo pasar por alto esa violencia flagrante en el nombre de la sororidad?! ¡¿ES ESO LO QUE SE ESPERA DE MÍ?! Entonces, otra vez, no quiero ser parte de tal movimiento. El mandato podrido y reaccionario que proclama que la crítica divide y es indeseable no tiene lugar en mis políticas. Ya se llamen Feminismo o Lanzallamismo.

¿Lo veis? Nunca dije nada sobre la Slut Walk porque es un movimiento que no siento necesariamente como propio. Y eso está bien. No todas las iniciativas tienen que incluirme para ser válidas y valorables. Es valorable para algunas personas y eso está bien. Esa fue siempre mi postura en relación con este movimiento. Tengo poco interés en reclamar la palabra "slut" porque no tengo ninguna conexión emocional con ella. Puta, por otro lado, su equivalente en español, es otra historia. Porque era la lengua del hombre que me pegó mientras me llamaba puta. Porque esa es la lengua del mundo en el que crecí y donde las mujeres etiquetadas como putas también eran in-violables y no merecedoras de ser consideradas humanas. Porque puta es también una palabra peyorativa para referirse a las trabajadoras del sexo. Putas, todo un conjunto de mujeres que merecían la violencia. Pero "slut" no significa mucho para mí, personalmente, por lo que siempre observé la Slut Walk desde fuera. Cuando se dio en Amsterdam, no fui. Pero creía que estaba bien que otras mujeres fueran, aquellas que sentían que querían reclamar esa palabra. Mis políticas no necesitan ser idénticas a las de todxs lxs demás. Podemos diferir en las estrategias o en los modos de acción sin que esas diferencias se conviertan en abismos imposibles de saltar. Después de todo, las estrategias podrían diferir sin que los fines dejen de ser los mismos.

Pero después del debacle con estas discusiones sobre raza, no me he sentido de la misma forma. Ahora necesito posicionarme publicamente en contra de la Slut Walk. Sin embargo, se me dice, soy una mala feminista por hacerlo. Divido. Ahora soy parte del problema. Sin embargo, cualquier movimiento, sea feminista o sea cualquiera que pida que deshaga de mi mirada interseccional no es un movimiento que considere merecedor de mi lealtad. Es un movimiento activamente dirigido contra mí. Es un movimiento que le dice al hombre xenófobo que me pegó en la cara que bueno, en cierto modo es aceptable porque no nos posicionamos activamente contra el racismo. Más aún, en nuestros presuntos espacios seguros, el racismo se permite abiertamente. Y si la gente se queja, eliminaremos la prueba de nuestro malhacer.

No se supone que yo pueda decir nada de esto porque ahora soy parte de las Slut Wars [guerra interna de la Slut Walk, juego de palabras con Sex Wars]. Porque sí, ahora reclamaré la palabra puta mientras esta puta y furiosa latina te dice: No soy parte de tu feminismo. De hecho, nunca lo he sido. Porque si se supone que tengo que ignorar el racismo en nombre de tu iniciativa, significa que estamos en bandos contrarios. Incluso cuando el racismo ha sido utilizado históricamente como excusa para violar a determinadas mujeres. La misma acción contra la que se supone que lucháis. Pues entonces tengo un nuevo eslogan para vosotrxs, todo gratis: ¡Violación racista para algunas, mini Slut Walks para otras!
 
Capa cuatro del hojaldre de mierda de esta semana

OH DIOS MÍO COMPAS ¡TRES MUJERES AFRICANAS HAN GANADO EL PREMIO NOBEL! OH DIOS MÍO ¡UNA VICTORIA PARA EL FEMINISMO! Mi cuenta de Twitter se inundó de este tipo de expresiones de celebración. ¡HURRA HURRA HURRA! Imagíname, en este punto, lanzándole una mirada indirecta a la pantalla de mi ordenador. ¿Una victora para el feminismo, dices? ¿Cómo es eso? ¿Qué feminismo? ¿El feminismo de las tres capas del hojaldre de mierda que he descrito previamente? ¿Ahora estáis celebrando el Premio Nobel de tres mujeres africanas como vuestro cuando, una parte significativa y bien visible de vuestro movimiento no se ha posicionado junto a las incontables mujeres afroamericanas que han sido insultadas AHORA MISMO, UN CLICK MÁS ALLÁ TAMBIÉN EN NOMBRE DE VUESTRO MOVIMIENTO? ¡¿Pero de repente ESTAS tres mujeres africanas son una victoria del feminismo?! Lo siento, pero ¡¿qué?! Me estoy perdiendo algo. Ah claro. Sí. Me estoy perdiendo mi partida de "une los puntos", que no puede separar todos estos acontecimientos.

Más aún, y otra vez, también gratis, ¡voy a ofreceros un análisis interseccional más profundo de VUESTRO FEMINISMO! Estas tres mujeres africanas ganaron el Premio Nobel A PESAR DE VOSOTRXS. A pesar de vuestro trabajo activo para oprimirlas y joderles las vidas. Porque si vives en un estado occidental, en tu nombre, tu estado ha estado haciendo miserables las vidas de estas mujeres. Estas mujeres han logrado algo enorme, de proporciones épicas, a pesar de que el estado del que eres parte, un estado que actúa de tu parte y en tu nombre, ha estado machacándolas durante décadas, puede que siglos. Pero celebrando sus logros como victorias del feminismo, todo esto queda eliminado. ¡Exigimos su inclusión en nuestro movimiento! ¡COMPAS! ¡UNA RONDA DE APLAUSOS PARA NUESTRAS HERMANAS QUE GANARON EL PREMIO NOBEL!

Salvo que no. Porque vuestras otras hermanas, aquellas que construyen la cara más visible del feminismo occidental, están permitiendo que se sucedan actos innombrables de racismo bajo su supervisión. Y no podéis celebrar a estas tres específicas mujeres africanas sin situaros en sus realidades y en las realidades de todas las mujeres de color [WoC] a vuestro alrededor. Sin preguntaros por qué vuestro movimiento ha sido acusado tan a menudo de alienar a las mujeres de color, de no reconocer el legado de la esclavitud y del colonialismo en la cultura de la violación [rape culture], de no oponerse activamente a la violencia contra las mujeres de color y sin analizar el papel que vuestro estado tiene en la persistente violencia perpetrada contra la gente del Sur Global incluso hoy, mientras tecleo estas líneas. Salvo que vuestro feminismo esté activamente comprometido en todas las capas de este análisis multidimensional, NO TENÉIS DERECHO A RECLAMAR ESTAS MUJERES COMO VUESTRAS. Porque en la ciudad occidental en la que estáis leyendo esto ahora, las mujeres de color, mujeres que se parecen mucho a las ganadoras de este Premio Nobel, son sometidas a violencia racial diariamente. Y si estas ganadoras del Premio Nobel son vuestras hermanas en el feminismo, debo preguntaros la más obvia y difícil cuestión: ¡¿por qué no os posicionáis con tus otras y locales hermanas de color mientras sus cuerpos son violados, mientras sus hijxs son enviadxs a prisión en nombre de tu seguridad, cuando no encuentran empleo por el racismo institucionalizado, cuando son deportadas, cuando sus hijxs son llamadxs bebés ancla [anchor babies], cuando el Estado actúa en vuestro nombre esterilizándolas, cuando esas mujeres son llamadas N*?! ¿Cómo podéis justificar vuestra solidaridad selectiva con *algunas* mujeres de color cuyos logros no son diferentes de la carga de Sísifo si no estáis trabajando activamente en las causas de las mujeres de color que viven junto a vosotras? ¿Cómo no podéis ver que ambos casos están trágicamente interconectados?


Capa cinco del hojaldre de mierda de esta semana

Me duele. Dolor real y físico en el lado derecho de mi pecho. Ha sido así durante días y no tengo ni idea de qué lo está causando. Sé que ha ido a peor desde que he permitido que toda esta rabia se exteriorice. Duele incluso más que cuando estuve investigando para mi última entrada sobre los beneficios empresariales tras el negocio de lxs inmigrantes indocumentadxs. Obviamente, no se hace evidente en la propia entrada porque pasé días leyendo relatos sobre los abusos perpetrados contra los cuerpos migrantes. También vi el trailer de esta película que recomendó Eli en uno de los comentarios. Y lloré cuando una de las mujeres etíopes habló de su abuso en manos de los traficantes y cómo lo conectaba con la complicidad de la Unión Europea. Había sido violada en nombre de mi seguridad. Dado que soy una residente legal en un país europeo, tengo que aceptar que el estado, en mi nombre, estima aceptable que este cuerpo sea violado. Y también me duele porque aunque me esforcé mucho en ese artículo, a nadie pareció importarle mucho. Y DEBERÍA, JODER. No porque lo escribiera yo, a la mierda eso, no. Sino porque todo eso se hace EN VUESTRO NOMBRE. Porque si sois residentes legales en un país occidental, el estado está abusando activamente de esta gente en vuestro nombre. Estxs inmigrantes, cuerpos no blancos son tratadxs como despreciables porque LE HABÉIS PERMITIDO A VUESTRO ESTADO QUE LO HAGA. Y todavía poca gente parece conectar con ese artículo o encontrarlo merecedor de atención.

No me importa una mierda que yo lo escribiera. Más aún, por la presente os doy permiso para usar mis palabras como vuestras. No me citéis si no os apetece. Usad las palabras de ese artículo para debatir sobre el tema. Decidle a la gente que lo escribisteis vosotrxs si os apetece. PERO SI OS HACÉIS LLAMAR FEMINISTAS Y NO OS IMPORTA QUE ALGUNAS MUJERES DEN LUZ EN CONDICIONES INHUMANAS Y QUE SUS HIJXS SUFRAN TANTO QUE SUS LABIOS ESTÉN SELLADOS, ENTONCES NO SOY PARTE DE VUESTRO MOVIMIENTO. Y si no puedes deshacerte de tu parte de responsabilidad en estos hechos, que están pasando ahora mismo detrás de ti, entonces unx de nosotrxs no puede llamarse feminista.

Y si no podéis ver cómo esto está profundamente interconectado con todo lo anterior, con el racismo, con la violencia contra las mujeres de color, con la cultura de la violación, con el colonialismo, con nuestro desdén hacia la gente del Sur Global, con qué cuerpos son juzgados como humanos y cuáles no (y como tales, son in-violables), con la violencia institucional, con las guerras desatadas por nuestros estados en los países de donde proceden estas personas... si no podéis ver todo esto como parte del mismo paisaje, como parte del mismo ingente y opresivo hojaldre de mierda, entonces quizá no debería llamarme a mí misma feminista. Quizá, de hecho, lanzar llamas contra el feminismo es todo lo que me queda.

No voy a hacer eso todavía. Pero FEMINISMO, TE LO ADVIERTO: MI LANZALLAMAS ESTÁ CARGADO Y ME HAS DECEPCIONADO. Mis gatxs estarán contentxs de poder mearse en ti. 

Traducción al texto de Flavia Dzodan



Cómo prevenir una violación


[TRIGGER WARNING!]

Leo un artículo firmado por Leigh Hofheimer en el blog Can You Relate? que da diez consejos para evitar una violación. Me ha parecido magnífico como respuesta a todas los mensajes que, a la hora de prevenir violaciones, se dirigen a las mujeres y a las supervivientes potenciales; así que me permito el lujo de traducirlo. Si parece exagerado, no olvidemos que esta Nochevieja se emitía en Telecinco un episodio de Escenas de matrimonio en la que un personaje intentaba drogar a una chica para acostarse con ella. Drogaba a otra por equivocación y, tras el consecuente enfado de la víctima en potencia, él le confiesa que está enamorado de ella y que quería que ella se desinhibiera y le habla de lo mucho que le cohibe. Ella se enternece. Se acuestan. Vomito.

Diez consejos para prevenir violaciones:

1. No pongas drogas en las bebidas de las mujeres.
2. Cuando veas a una mujer caminando sola, déjala sola.
3. Si paras en el arcén para ayudar a una mujer cuyo coche se ha averiado, acuérdate de no violarla.
4. Si estás en un ascensor y una mujer entra, no la violes.
5. Cuando te encuentres con una mujer dormida, el rumbo de acción más seguro es no violarla.
6. No te deslices nunca en el interior de la casa de una mujer a través de una puerta o ventana abierta, ni saltes frente a ella de entre coches estacionados, ni la violes.
7. Recuerda, la gente va a la lavandería para hacer la colada. No intentes abusar de alguien que esté sola en la lavandería.
8. ¡Compañerismo! Si es un inconveniente para ti no violar a mujeres, pídele a unx amigx de confianza que te acompañe siempre.
9. Lleva un silbato de violaciones. Si crees que vas a violar a alguien, silba hasta que alguien te pare.
10. No lo olvides: la sinceridad es la mejor política. Cuando le pidas una cita a una mujer, no pretendas que estás interesado en ella como persona, dile directamente que esperas violarla más tarde. Si no comunicas tus intenciones, puede que ella se lo tome como señal de que no vas a violarla.

Imagen: No me digas a mí cómo vestirle, diles a ellos que no violen. Fuente.


Sex+

He descubierto a una vlogger genial. Se llama Laci Green y sube videos sobre sexo en positivo (sex positive feminism). Hay muchos que me han encantado, pero tres me gustan especialmente (en inglés): uno que resuelve dudas sobre la asexualidad, otro que habla del uso de la palabra puta como insulto y un tercero que habla del uso de la sexualidad como herramienta de humillación (ya sea por tener una vida sexual activa, por tener una orientación del deseo no normativa, por no querer o no poder tener relaciones sexuales...).

Muy didácticos.

También tiene blog y tumblr.


Acoso callejero


En Líbano, un grupo de activistas feministas han lanzado una Web desde la que denunciar el acoso en las calles. En Egipto, seis personas han lanzado el HarassMap, un mapa en el que se marcan los lugares en los que se sufre acoso sexual, en forma de silbidos, toqueteos, miradas lascivas (no sé de qué otra manera traducir ougling), comentarios, llamadas, exhibicionismo, expresiones faciales... incluso agresiones y violaciones.

Fue precisamente en Egipto donde corrió como la pólvora un e-mail con la imagen de la cabecera: No puedes pararles. Pero puedes protegerte. Tu creador tiene tu propio interés en el corazón. Bajando en el mapa llegamos al famoso 'condón femenino dentado' de Sudáfrica, un artilugio que se coloca la mujer como un tampón y que, si es penetrada, se adhiere dolorosamente al pene del hombre.

Estas dos últimas noticias me recuerdan a la declaración de ese policía canadiense cuando hablaba de seguridad personal en la Universidad de York (Se supone que no debo decir esto; pero bueno, las mujeres deberían evitar vestir como putas si no quieren ser víctimas) y que motivó las marchas de las putas.

Parece que este tipo de mandatos (ponte el velo si no quieres que te acosen, ponte dientes en la vagina para evitar que te violen, no te vistas como una puta si no quieres que te agredan...) son escandalosos. Sin embargo, ¿es muy diferente a lo que vivimos y a lo que parecemos estar acostumbradxs? El miedo a la violación te lo inculcan y lo inculcas desde muy pequeña: tus padres, tus amigas, los medios de comunicación... Está implícito en tu (re)producción como mujer.

Un miedo que te obliga a elegir las calles por las que transitas por las noches, un miedo que te obliga a elegir la ropa que te pones cuando vas a determinados sitios, un miedo que te obliga a bajar la cabeza cuando te cruzas con hombres a altas horas. Este miedo no sólo genera inseguridad y angustia, sino también responsabilidad entre las mujeres: si te acosan o si te agreden es porque no te pusiste el velo, es porque no te pusiste la vagina dentata sudafricana, es porque ibas con una falda muy corta...

No recuerdo bien las palabras (tengo el libro en casa y, nuevamente, escribo desde el trabajo) pero Virgine Despentes desdramatiza en Teoría King Kong la violación. Cuando leí ese capítulo, me pareció lo más fuerte que jamás hubiera tenido entre mis manos desde que me adentraba en el mundo de la teoría feminista. Reitero que hablo de memoria, por lo que es más cómo digerí yo sus palabras que las palabras de la propia Despentes: Hay que asumir el riesgo a la violación. Está ahí, pueden violarte, pero puedes sobrevivir a ello.

En realidad entiendo que se tomen medidas para empoderarse ante ese miedo: clases de defensa personal, por ejemplo; estar concienciadxs de las relaciones de poder que dominan la sociedad en la que vivimos... Lo que más me revienta es que no se trate de meter a los hombres de una forma activa en este juego, que no se les haga conscientes de que ellos, todos, también tienen su parte de trabajo: desde controlar sus deseos de piropear a una chica por la calle hasta tratar de hacerse visibles e inofensivos cuando comparten una calle vacía con una desconocida por la noche.

En otro orden de cosas, entender que comentarios, gestos... en la calle también son acoso y también son agresión da para otra entrada.


Slutwalking!


Leo en The Guardian una noticia sobre el fenómeno de las 'slutwalking' [¿marchas de putones, podría decir?].

Al parecer, un policía de Toronto contaba con una estancia de tres meses en la Osgoode Hall Law School, una facultad de la Universidad de York (Reino Unido) para dar lecciones sobre seguridad personal ante el riesgo de ser acosadx o violadx. Al parecer, comentó ante diez alumnxs: "I've been told I'm not supposed to say this – however, women should avoid dressing like sluts in order not to be victimised" [Se supone que no debo decir esto; pero bueno, las mujeres deberían evitar vestir como putas si no quieren ser víctimas].

A partir de la publicación en línea de este comentario, mujeres de Estados Unidos, Reino Unido, Argentina, Australia, Países Bajos, Nueva Zelanda y Suecia han organizado estas slutwalking, manifestaciones en las que, vestidas como putas, recorren la ciudad.

Me recuerda al movimiento Reclaim the Night [Reclama la noche], que surgió en los setenta con manifestaciones nocturnas en las que se exigía la recuperación de las noches para las mujeres, a las que, desde pequeñas, se les/nos convence para que tengamos cuidado ya que, de lo contrario, nos pueden agredir. Se convierte, de esta manera, a la "víctima" en cómplice, pues es responsable de su seguridad al escoger las horas, los lugares y las maneras en las que se mueve por el espacio público.