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Felices/Normales


Descripción de la imagen: Fotograma de la película Harry Potter y la órden del fénix (David Yates, 2007), en el que el personaje de Luna Lovegood dice: "Estás tan cuerdo como yo".

No lo hago a propósito aunque siempre me salga escribir sobre locura el día de la salud mental. Este año la Confederación Española de Agrupación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental lanza una campaña llamada Queremos ser felices, y el título del manifiesto es No nos conformamos con ser normales. Queremos ser felices, en alusión a la obra de Jeanette Winterson ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?, de la que hablaba en otra ocasión.

La semana pasada se publicaba la noticia de una mujer no armada asesinada en Washington por la policía tras una persecución provocada por el choque de su vehículo contra una zona protegida por bolardos del exterior de la Casa Blanca. Ahora la pieza ya está actualizada, pero en su momento el dato de que "tenía antecedentes de problemas de salud mental" no parecían tener ninguna relación con el artículo (ahora es ese directamente el titular, aunque sigue sin tener ninguna relevancia). ¿Problemas de salud mental? ¿Antecedentes? ¿Qué es eso exactamente? ¿Por qué lo saben lxs periodistas? En algún momento de mi vida podría haber dicho: "¿a qué se refieren? no es lo mismo que sea esquizofrénica a que haya tenido alguna vez síntomas depresivos, por ejemplo". Ahora sé ya que esa división entre locxs-de-verdad / normales-con-algún-problema es tremendamente tóxica y no hace más que repetir los patrones segregacionistas.

Hago el horror de citarme a mí misma en una entrada pasada en la que resumía algunos conceptos de la lucha anti-capacitista y anti-mentalista:

Cuando se habla de diversidad funcional  y neurológica, el imaginario suele llevarnos a arquetipos de movilidad reducida, aunque la diversidad funcional (física, neurológica, cognitiva, psicológica) es amplísima y no siempre es visible. En el movimiento por la diversidad funcional en Estados Unidos y Canadá hay mucho trabajo en la diversidad cognitiva relacionada con el autismo (en Tumblr hay mucho activismo cibernético de autistas y aliadxs). Hay un activismo parecido con la diversidad psicológica-psiquiátrica, el mad pride (orgullo loco), que se inició en Canadá pero que ha tenido segumiento en Estados Unidos y en Reino Unido. Se reapropia de términos como mad, nutter o psycho. El movimiento más importante en relación al mentalismo (capacitismo relacionado con la diversidad psicológica-psiquátrica) es de los supervivientes de la psiquatría y la antipsiquatría. No todos los activismos de la diversidad psicológica-cognitiva son antipsiquiátricos, pero sí todos luchan en pro de una mejor psiquiatría y de más autonomía y capacidad de decisión en los tratamientos.

Precisamente hace un par de días hablaba con L. sobre mi relación con mis diagnósticos y mi "psiquiatrización". Desde las corrientas postmodernas del feminismo hablan/hablamos de la centralidad del discurso: el cuerpo como discurso, nosotrxs como discurso, las enfermedades como discurso... Me gustó mucho cómo Beto Preciado, en la Somateca, hablaba de los diagnósticos como ficciones políticas, del sida, en concreto, como ficción política, pero, y cito de memoria, "pero la gente muere de sida, para Foucault todo era discurso y Foucault murió de sida". Así surgieron las ficciones políticas vivas. Los diagnósticos psiquiátricos serán producto de una sociedad neoliberal obsesionada con la productividad, y mi dependencia del prozac estará íntimamente relacionada con las necesidades de la industra farmacéutica, pero eso no hace que deje de pensar que estaría muerta si no fuera por el prozac o por mi psiquiatra. Ficciones políticas vivas. ¿Qué haría Deleuze con esto? (¿por qué siempre nos olvidamos de Guattari?)

Descripción de la imagen: Viñeta titulada Los trastornos mentales no son adjetivos. En el centro, de unos labios salen diferentes bocadillos: "¡mi madre me chilló ayer! ¡es tan BIPOLAR!", ""casi me provocas un ataque de pánico!", "¡estás súper anoréxica!", "¡para de ser tan psicópata!"; "¡mi TOC sale a la luz otra vez!", "oh, sí, ayer me sentía realmente deprimidx", "¡te juro que estoy como retrasado!"; "estuve despiertx hasta la una, ¡mi insomnio es un asco!"



De esencias y constructos

En la comprensión de las identidades sexuales (homosexualidad, heterosexualidad, bisexualidad, polisexualidad, omnisexualidad, asexualidad...) el debate ha girado entre el esencialismo y el construccionismo. Nunca había leído un alegato coherente en defensa del esencialismo hasta que llegó a mis manos Female Homosexuality in the Middle East: Histories and Representations, donde Samar Habib intenta trazar un continuo reconocible de identidad lesbiana a lo largo de la historia de oriente medio.

Creo que es bastante obvio que mi concepción es construccionista, y me gusta mucho lo que dice David Halperin sobre esto en San Foucault:

Esto no quiere decir que la homosexualidad sea irreal. Por el contrario, las construcciones son muy reales. Las personas viven por ellas, después de todo, y hoy en día, cada vez más, mueren por ellas. No se puede pedir nada más real que eso. Pero si la homosexualidad es una realidad, ésta es construida, una realidad social y no natural. El mundo social contiene muchas realidades que no existen por naturaleza.

Eve Kosofsky Sedgwick añade al respecto en Epistemología del armario:

Recuerdo el boyante entusiasmo con el que las académicas feministas solían celebrar el descubirmiento de que una u otra brutal forma de opresión no era biológica sino ¡sólo cultural! A menudo me he preguntado cuáles son las bases para nuestro optimismo sobre la maleabilidad de la cultura por cualquier grupo o programa. 

Cuando leo a Jasbir Puar (autora del increíble Terrorist Assemblages: Homonationilsm in Queer Times) o a precursores como Gilles Delueze y Félix Guattari, intento seguir sus textos e impregnarme de su forma de deshacer el género, la sexualidad, la raza, la identidad... A veces me gusta jugar a ello, creérmelo del todo, pero generalmente acabo por marearme. Literalmente. Qué más da que sea verdad, que sea posible, su manera de presentar a las personas. Si te mareas en cuanto lo piensas. Como la física cuántica.


Apuntes sobre la locura

Mi madre odia que utilice el adjetivo loca. Supongo que ése es el efecto que se espera de términos como queer, bollera, maricón con intención de empoderamiento. Cuando la teoría queer se convirtió en Teoría Queer (como dicen Sejo Carrascosa y Fefa Vila en "Geografías víricas" [pdf]) y el uso de términos como bollera ligado a la academia se hizo respetable, queer se vació de gran parte de su sentido.

Así, mi madre odia que utilice el adjetivo loca: "Ni estás ni estuvieste loca, tuviste una depresión y ahora eres perfectamente normal". Algo se le retuerce por dentro cada vez que lo pronuncio.

Diagnóstico: Trastorno de adaptación al mundo. ¿Conservo esa ficha?

Cito de memoria, pero, en The Female Eunuch, Germaine Greer dice en un momento dado: "No pudieron cambiar el mundo, así que intentaron cambiarlas a ellas".

Quién decide quién está y quién no está a un lado y a otro de la salud mental.

En realidad, a veces me irrita la facilidad con la que desde algunos sectores radicales se sigue el discurso de Foucault, Deleuze y Guattari sobre la locura (más relacionado con la esquizofrenia) sin tratar de empatizar al tiempo. Sí, la medicina como (re)productora de enfermedades. Como (re)productora de exclusiones y de marginaciones. Sí, la medicina como lápiz que dibuja la línea: tú, aquí; tú, allí. Pero a veces parece que lxs que quieren borrar todas las líneas nunca han estado de este lado.

Da igual que esté o haya estado loca antes o después. Da igual que viva más o menos medicada. Independientemente, es un vector importante de mi identidad. Indudablemente, yo no sería yo sin esa variable. Es curioso que seamos mujeres, seamos bolleras... pero estemos locas. Yo estoy mujer, estoy bollera y estoy loca. Ser/estar es lo más bonito del castellano.

Dejé de escribir ficción porque sólo sabía escribir sobre la locura. Ahora intento escribir ensayo y sólo sé escribir sobre las bolleras. Ficción/Ensayo. Locura/Bolleras. Puede que esta entrada sea la más cercana a la Realidad que haya escrito hasta ahora en este blog.

Ayer fue el día de la salud mental. Fíjate qué oportuna.