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Filosofar a golpe de dildo


El cuerpo es un texto socialmente construido.
Beatriz Preciado

He de reconocer que es la tercera vez que empiezo a leer Manifiesto contra-sexual y sólo la primera que lo termino. Hace poco que lo acabo y ya lo echo de menos. Me hice con un lapicero para subrayar lo que más me impresionara, lo que más deseara recordar, y me sorprendo con pocos párrafos limpios de grafito.

Beatriz Preciado te enseña en pocas páginas que la invención del dildo (a veces llamado consolador o vibrador en castellano) termina con el pene como origen de la diferencia sexual. Beatriz Preciado te abre el ano y te folla la cabeza con sus análisis de Butler, Derrida, Foucault o Deleuze.

El dildo dice: el pene es un sexo de mentira. El dildo muestra que el significante que genera la diferencia sexual está atrapado en su propio juego. La lógica que lo ha instituido es la misma lógica que lo va a traicionar. Y todo ello, bajo pretexto de una imitación, de la compensación de una discapacidad, de un mero suplemento prostético.
BP

Beatriz Preciado te cuenta la muerte de Venus Xtravanza que Judith Butler olvidó relatar. Beatriz Preciado logra darle la vuelta al dilema de la ceguera, del tacto y de la vista, que ya ocupó a Locke, a Diderot, a Voltaire, para llegar desde ahí a la mano moderna masturbadora. Preciado trata de demostrar que no sólo el género es un constructo, sino que el sexo presuntamante biológico y natural también lo es. Tecnología de la sexualidad. Tecnología del sexo. Tecnología de los cuerpos.

En esta entrevista al programa Redes, de La 2, Beatriz Preciado hace un resumen de esa idea, aunque omita toda referencia al dildo como instrumento metodológico.




Es una pena que unx de lxs filósofxs españolxs más importantes sea tan poco valoradx en tantos ámbitos de su propio país de origen.

Una joya de libro, una joya de manifiesto. Qué ganas de hacerme con Testo Yonqui.