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La gran muralla



En relación al Coñomatón al que hice referencia en dos ocasiones (1 y 2), ahora me hago eco de la obra del escultor inglés Jamie McCartney. Lo he descubierto gracias a Alicia, que ha enviado la información a través de la lista de correo Información y Activismo Ciudad de Mujeres.

Si lo traigo a colación es por su obra The Great Wall of Vagina (La gran muralla de vulvas), donde se muestran 400 coños esculpidos en yeso en diez paneles que ocupan nueve metros de ancho. El autor critica el auge en las operaciones de cirugía estética de labios mayores y menores mediante la muestra de coños de verdad: biomujeres transgénero sin operar, tecnomujeres operadas, rango de edad de 18 a 76 años, postparto...


Coñomatón (II)

He recibido alguna queja respecto a mi última entrada, y en vez de seguir discutiendo con la interesada la (im)pertinencia de reproducir imágenes tan vulgares, reflexiono en esta plataforma. Iba a zanjarlo aquí, escribiendo sobre el uso de la palabra coño y la importancia de su visibilidad y pluridad de representaciones, pero al parecer el tema da para mucho.

Sinceramente, no se me ocurre otra manera de llamar al coño. Y no es por falta de sinónimos.

Vagina hace referencia únicamente a una parte y, al igual que vulva, tiene su origen como término en la posibilidad de envolvimiento del pene (vagina - vaina / vulva - envoltura). A esto se refería Monique Wittig cuando afirmó "yo no tengo vagina" ante la pregunta tras una conferencia.

Si yo no tengo vagina es porque la vagina, en tanto que órgano sexual femenino, se define como receptáculo apropiado para un pene natural… y como cavidad natural para la fertilización. Una vagina que no se deja territorializar por el follar hetero es anatural, deficiente e incluso malsana.

Soy consciente de que no se puede justificar el uso o desuso de un vocablo dependiendo de su origen etimológico, puesto que los significados evolucionan. De hecho, la etimología de coño tampoco me ayuda a defenderlo. Hay quien dice que significa conejo en latín, pero eso no es estrictamente cierto: conejo en latín es cuniculus, y la eñe suele venir de la doble ene. Cunnus sería más apropiado, que significa tanto mujer como coño, directamente (de ahí cunnilingus). Asimismo (lo que se aprende con Google, oyes), cunnus viene, al parecer, de la raíz indoeuropea -(s)keu, que significa cubrir, por lo que volvemos a lo mismo del principio. Esto termina de anular mi discurso etimológico, ¿no? Al fin y al cabo, coño y vulva tienen un mismo significado en origen. ¿Su significado ahora es el mismo?

Personalmente, vulva me suena a médico. La palabra que utilizas cuando quieres decirle al médico que tienes algo en el coño. No quiero que a mi coño lo nombre unx médicx o un libro de ciencias. Quiero nombrarlo yo. Supongo que veo el uso de coño de la misma manera en la que se practica la reapropiación en inglés de cunt. Algunas feministas recriminaron su uso como sinónimo de 'mujer', algo más similar al 'chocho' y 'picha' andaluces, que convierten al individuo en su genitalidad. En castellano, sin embargo, al menos en mi entorno, no tiene ese tipo de connotación.

A veces me pregunto cómo lo llamaré ante mis futuras e hipotéticas hijas. Coño, probablemente. ¿O no es ése su nombre?


Coñomatón

Vía Lille Skvat he descubierto esta inciativa de un grupo de mujeres danesas: el coñomatón (kussomaten). En esta página te describen el procedimiento en un perfecto danés y aquí vemos los resultados.

Se trata de visibilizar todo tipo de coños: labios simétricos o no, clítoris grandes y pequeños, ingles depiladas y sin depliar, piercings y cordones de tampón. Una visión diferente a la de los coños simétricos, depilados y supuestamente perfectos de la industria pornográfica.

De esta forma, también se normaliza la visión de los (diferentes) coños, no necesariamente con connotaciones sexuales. Una vez hechas las fotos, son subidas a internet.