De paranoias e histerias
2. Hacíamos la prueba de velocidad y resistencia por separado, en el colegio, los chicos y las chicas. Mientras los chicos estaban sentados, las chicas corríamos las cinco vueltas reglamentarias al campo y, cada vez que pasábamos por la línea de meta, donde las escaleritas en las que ellos estaban, cantaban "boing boing boing" y nosotras nos apretábamos lo máximo que pudiéramos los recién comprados sujetadores.
3. Tenía trece años e iba a la calle Argensola a un taller de escritura. Era de las primeras veces que iba sola a Madrid. De día. Un barrio bien. Una moto me siguió muy despacio. El resto de la calle estaba vacía. Paró unos metros por delante de mí y, con el casco puesto, se bajó un poco los pantalones y calzconcillos y empezó a masturbarse mientras se me acercaba y decía cosas. Eché a correr hasta el portal donde era la clase. No le dije nada a nadie en muchos años, como si fuese motivo de una vergüenza horrible.
4. Cuando subíamos la cuesta del Torreón para ir al McDonald's los viernes después de clase, los obreros nos soltaban frases. Recuerdo un día que E. les respondió. Lo que no recuerdo es qué les respondió. En grupo era más divertido, porque sola no me gustaba nada. Me acuerdo perfectamente del "si yo fuera tu padre, tu madre dormiría en la escalera".
5. Con diecisiete años fui por primera vez (y casi última, he de confesar) a una discoteca. Recuerdo perfectamente lo impresionada que estaba con aquel mercado de carne en el que los chicos, apoyados en la pared, miraban pasar a las chicas.
6. Estaba con mi primera novia, en la plaza de Felipe II. En realidad, esta escena podría trasladarse a otras compañías y a otros lugares. Loreto con chica y desconocido o desconocidos que aparecen que (a) se masturban, (b) propoponen un trío, (c) hacen preguntas sobre sexo lésbico.
7. Hará unos cinco o seis años (es que el tiempo pasa muy rápido), estaba leyendo en el metro, de pie junto a una puerta, cuando un señor mayor se me acercó (mucho) y me preguntó si era la dirección correcta para Callao. Asentí: "son tres paradas más". Se quedó quieto, mirándome, antes de decirme: "me excitan las mujeres que leen". Me desplacé a otro rincón del vagón. Entonces, él se colocó junto a otra chica a la que también empezó a molestar. Todo el mundo se daba cuenta, pero nadie dijo nada. Yo tampoco.
Leí el artículo Paranoicas de June Fernández sobre micromachismos y sobre cómo muchos varones (y muchas mujeres, añadiría yo) responden que no son más que exageraciones y paranoias. Mi amigo H. me acaba de pasar otra entrada, la de Ander Izagirre: Son unas histéricas. En ella, una amiga le enumera diez situaciones en las que se ha sentido acosada, desde pequeña y, más adelante, reflexiona sobre el acoso sexual en la calle y sobre la reacción de muchas personas ante su denuncia.
Me gusta cómo habla de un señor que le acosó una noche y cómo, hasta que le vio masturbándose, su única preocupación era que le iba a robar la bici: "Ni se me pasó por la cabeza que yo corriera ningún tipo de peligro sexual. Con 16 años, en mi cabeza no existía ese miedo. Ese miedo que es el primero que le viene a la mente a una chica de esa edad. El chico de 16 años piensa que le pueden robar la bici. La chica de 16, que la pueden violar". Ese miedo nos acompaña desde bien pequeñas, un miedo que nos (re)produce como mujeres y que nosotras mismas también extendemos entre hermanas, amigas, hijas. Miedo que nos genera inseguridad y responsabilidad sobre lo que nos pueda ocurrir. Miedo que influye en cómo nos movemos, por dónde caminamos, a dónde vamos, qué llevamos puesto.
El chico que intenta ligar de forma desafortunada, el amigo que hace comentarios sobre tus tetas sin venir a cuento... puede que pensemos que no es lo mismo y que esas situaciones no pesen en sí mismas, pero como dice June en uno de los comentarios: "[...] lo que ese chico no entiende es que igual es la quinta del día, y que cinco bromas machistas al día sí que minan nuestra autoestima y nos hacen sentir (a muchas inconscientemente) ciudadanas de segunda".
Experimentos sociales #1
(También puedes pensar en los criterios que te han llevado a clasificarlos según su género, según su raza, según su clase social).
Feminists fuck better

Vía María Llopis he visto esta imagen que, como eslogan, lleva mucho tiempo dando vueltas por la red y la no-red. De primeras, me ha gustado bastante (así como el tumblr al que me ha llevado). Investigando por un lado y por otro, he llegado a la entrada de un blog que hace unos meses justificaba su reticencia a ese lema en cuatro puntos: (1) se basa en una falsa equivalencia, (2) el hecho de follar mejor o no es irrelevante (no nos hacemos feministas para que tu experiencia sexual sea mejor), (3) invisibiliza a lxs feministas asexuales, célibes o aquellxs que no tienen ningún interés en follar o en que sus artes amatorias sean evaluadas y (4) es soez, no porque el sexo sea soez, sino porque avergonzar a lxs no-feministas mediante la declaración de que follan peor sí que lo es, así como justificar tus ideas políticas con chorradas.
De estos cuatro puntos, me quedo solo con el tercero: la invisibilización de lxs feministas asexuales. Uno de los comentarios a esa entrada dice lo siguiente: "Como feminista asexual, muchas gracias por el punto número 3. El hecho de que seamos pro-sexo no quiere decir que estemos interesadxs en practicarlo".
Soy partidaria, comprendo y comparto la visibilización y politización del sexo que lleva a cabo una parte importante del colectivo queer organizado. Pero me da mucha rabia esa invisibilización, incluso ridiculización de la asexualidad que tantas veces se enuncia. Añado enlace a una interesante entrada sobre ello de Asexual Cupcake (la autora del comentario que he nombrado en el anterior párrafo).
Masoquismo
Tiempo ha (me encanta el uso de 'ha', no sé por qué se tiene que extinguir...) se aliaron ciertas (presuntamente) feministas con la derecha más conservadora en Estados Unidos para, estratégicamente, perseguir la pornografía. En esa misma línea de alianzas de ciertos colectivos (presuntamente) feministas con actitudes (neo)coloniales e imperialistas, está la defensa de los derechos de las mujeres como argumento a favor de la invasión de otros estados nacionales (de repente George Bush era el mayor adalid del feminismo cuando le dio por declararle la guerra a Afganistán). El famoso enunciado de Gayatri Spivak: "los hombres blancos quieren salvar a las mujeres oscuras de los hombres oscuros" sigue estando muy vigente (muchas mujeres blancas trabajan con estos hombres blancos, no nos olvidemos, claro).
Toda esta política neoimperialista que utiliza el feminismo de forma estratégica es muy similar al uso de los "derechos del colectivo LGTB" como argumento para propagar una ideología de carácter racista, xenófoba y marcadamente islamófoba. Todo esto venía a que estoy fascinada por cómo páginas muy poco destacadas por su identificación con cualquier causa LGTB+ se convierten en los más gay-friendly cuando se trata de poner al islam como enemigo (como es el caso de Libertad Digital). De esta forma, también defienden a Israel como pro-gay (Israel juega muy bien este papel, según su estrategia de lavado de imagen pinkwashing). Ahora mismo estoy enganchada a Con Libertad, un diario de información LGTB relacionado con España y Libertad. Es todo un ejemplo de "gays blancos que salvan a los gays oscuros de los heteros oscuros". Sin equis, claro. Estoy completamente fascinada.
Medeak
(...)
Es muy importante borrar el concepto de “dar voz”. Se trata de propiciar espacios donde las personas tomen la voz. Y con las migrantes eso es lo que ha pasado. Las Garaipen se travistieron para salir en la mani del 28-J con nosotras. Eso muestra cómo vamos permeándonos las unas a las otras, y cómo eso se refleja en el cuerpo.
(...)
Las jóvenes hemos crecido en el discurso de la derrota, porque ya no conseguimos montar manifestaciones masivas. No podemos autovalorarnos comparándonos con los años setenta, una época en la que estaba todo el mundo en la calle y que el machismo era mucho más evidente, porque no había ni derecho a divorciarse. Que seamos una escisión de un colectivo estuvo muy mal visto, porque el feminismo clásico apuesta por el todas a la una, y no por la fragmentación. En el contexto actual, un nodo de tres tías produciendo en internet puede tener más impacto que si nos empeñamos a copiar un modelo organizativo que siempre va a terminar en fracaso. Me parece más interesante que cada una se dedique a lo que le motiva, que haya agendas múltiples, que se generen sinergias en diferentes momentos con las putas, con las hackers… Así se avanza, y no pensando que la verdad absoluta la tiene un colectivo determinado.
(...)Pregunta: ¿Tiene el feminismo algo que aportar en un contexto generalista como el del 15-M, que en ocasiones ha sido hostil, pero en el que también han cabido propuestas feministas?
Kattalin: En este caso me sale a mí también la tentación de decir: “Nosotras ya estábamos haciendo eso, no estáis descubriendo nada”. Sí que hay una falta de reconocimiento. ¿Ahora queréis cambiar el mundo? Yo llevo años intentándolo. El feminismo no ha calado nada en la masa. A mí, personalmente, no me apetece ponerme a explicar a unas personas que quieren cambiar el mundo que feminismo no es lo mismo que machismo. ¿Queréis hacer una revolución? Pues primero informaos. Que asuman una responsabilidad más allá de corear lemas.
Nagore: En Donostia, el 15-M representa la disidencia legítima del sistema, los niños bien que deciden salir a la calle y que sirven para que se defienda que este es un país super sano desde el punto de vista democrático, porque la gente se manifiesta. ¿Y qué es eso de no tener ideología? Un movimiento aglutinador sin ideología no es más que un montón de gente. Dicen que están cabreados, pero tendrán que explicar por qué. Cuando ha habido represión policial contra el 15-M, se han llevado las manos a la cabeza como si quienes hemos sufrido represión policial anteriormente la merecíeramos. Eso sí, que en 15-M más grandes las feministas conspiren desde dentro me parece estupendo. Aunque para mí aparece la contradicción de que estás militando en un movimiento que es la representación del heteropatriarcado.
(...)
Pin pan pun
Para poder "seguir adelante", voy a recopilar todos los links que tenía apuntados. Así podré darle por fin a "leído" en el listado de RSS y viviré tranquila.
Hace casi un mes, eva uvedoble escribió una entrada sobre un par de artistas a las que no conocía: Laura Torrado y Carmela García. Merece la pena indagar.
Pasó el 25 de noviembre y con él el día internacional contra la violencia de género. Alicia Murillo escribía en su blog sobre los carteles que un artículo de El País había recopilado y que los contactos de (por lo menos mi) Facebook compartían sin cesar. "La mujer" siempre como víctima: "En los carteles contra la violencia machista deberían salir hombres violentos no mujeres magulladas con cara de víctimas indefensas". Me quedo con el título de su post: Si me pones la mano encima sales rodando por las escaleras abajo antes de que yo termine de decir "cabrón baboso".
Me fascina la facilidad con la que se promocionan las operaciones de cirugía estética relacionadas con los labios vaginales y el clítoris. Recomendado este artículo de Beatriz Gimeno.
Y ya está; por el momento.
Cajón de-sastre
Por otra parte, estaría bien comentar que hoy he vuelto a empezar con las charlas en los institutos de este curso. Y que cada vez me cansa más reproducir un discurso que no me identifica, pero sigo intentando convencerme de que es un buen primer paso. Y que nunca hasta hoy me había confesado ningún chaval que había pegado a su hermano y no vuelto a saber nada de él cuando éste salió del armario, por asco. Y que lo volvería a hacer. Y que me repito y re-repito que aunque no entiendan (algunxs) nada de lo que les expliquemos sobre género, que aunque lo único que les importe a muchxs es preguntar cómo se lo montan dos tías, lo más importante es estar ahí, delante de ellxs, y decir soy lesbiana, que me vean, que me escuchen, que sientan asco si quieren, pero ya me vieron y me tuvieron que escuchar.
Y esto es extraoficial. Pero las gaviotas están ahí, vigilando desde arriba. Miedo me da. Qué mierdas miedo. Rabia. Me da rabia.
Matrimonios humanos (III)
Creo que es evidente que el matrimonio no es el fin último del activismo queer, o de la liberación o empoderamiento LGTB+; pero eso no tiene por qué significar que sea un paso atrás o una trampa. Es posible que perdamos a una buena parte del conjunto activista LGTB+ tras la obtención de esta meta, pero supongo que no eran personas con las que pudiéramos contar de todas formas.
Creo que una buena manera de subvertir el matrimonio es abriéndolo a otras posibilidades, el problema sería que se limitara a parejas hetero y parejas gay, por lo que la lucha debiera continuar para que el matrimonio se abriera a todo tipo de relaciones. Esto no quiere decir ni que sea una lucha prioritaria ni que sea la única o la última. Tampoco significa que todas las personas en diferentes relaciones tengan que o quieran registrarse. De todas formas, también hay que respetar las necesidades de institucionalización de cada unx, y si una pareja homosexual está heteronormalizada (al fin y al cabo no importa el sexo/género de cada unx, sino cómo lo expresen, ¿no?), no tiene por qué funcionar de manera diferente a una pareja heterosexual (una pareja hetero también puede ser "heteroqueer", ¿verdad?).
No sé, nunca me terminan de convencer estas críticas al matrimonio; creo que el hecho de que el matrimonio sea y haya sido la institución que es, no quiere decir que no pueda modificarse o subvertirse (¿no se hace con el género?). Otra cosa es que no quisieran/quisiéramos hacer uso de él, ya fuera nunca o mientras no sea realmente igualitario para todo tipo de relacione.
Chúpame el código
Este artículo de Marisol Salanova sobre el ciberfeminismo me ha hecho recordar un texto que hacía mucho que no releía (y que me descubrió N. hace ya casi cuatro años): el manifiesto de la zorra mutante. Fue escrito en 1996 por VNS Matrix, un colectivo artístico australiano surgido a principios de los noventa. Me encanta.
Abres tus alas al viento atómico, que te propulsa de regresoal futuro, una entidad que viaja en el tiempo recorriendo las escurridurasdel siglo XX, una maleta espacial, tal vez un ángel alienígena,asomándote a la profunda garganta de un millón de catástrofes.
pantallazo de un millónmillón de máquinas conscientes
arde brillante
usuarios atrapados en el bombardeo estático de las líneas
mirando sin ver la descarga que garabatea en sus retinas calcinadas
convulso en un éxtasis epiléptico
come código y muere
Succionado, absorbido por un vórtice de banalidad. Acabas deperderte el siglo XX. Estás al borde del milenio, ¿cuál?,¿eso qué importa?
Lo cautivador es la mezcla de fundidos. El contagio ardoroso de la fiebredel milenio funde lo retro con lo posmo, catapultando cuerpos con órganoshacia la tecnotopía.... donde el código dicta el placer ysatisface el deseo.
Applets primorosos engalanan mi garganta. Soy una cadena binaria. Soypuro artificio. Lee mi memoria de sólo lectura. Cárgame entu imaginación pornográfica. Escríbeme.
La identidad se descomprime polimorfa y se infiltra en el sistema desdela raíz.
Partes de un no-todo innombrable cortocircuitan los programas de reconocimientode código empujando a los agentes de vigilancia, convulsos en unataque de pánico esquizofrénico, con un colocón deterror, a una hiperunidad frenética que vomita millones de bitsde datos corruptos.
¿Qué tiene el nuevo milenio que ofrecer a las sucias masassin módem? ¿Agua potable a gogó? La simulacióntiene sus límites. ¿Están los artistas de las nacionesoprimidas en una agenda paralela? ¿No será sólo seleccciónnatural?
La red es la niña salvaje, zorra/mutante, partogenéticadel Gran Papá Mainframe. La niña se nos va de las manos,Kevin, es el sistema sociopático emergente. Encierren a sus hijos,amordaza a la zorra con cinta aislante y métele una rata por elculo.
Estamos al borde de la locura y ruge la marabunta de vándalos.Amplía mi fenotipo, baby, dame un poco de ese mágico javanegro y caliente del que siempre andas pavoneándote. (Ya tengo elmódem entre las piernas). Los defensores del extropianismo estabanequivocados, hay algunas cosas más allá de las cuales nose puede trascender.
El placer está en la de-materialización. La de-evolucióndel deseo.
Somos el accidente maligno que cayó en tu sistema mientras dormías.Y cuando despiertes, terminaremos con tus falsas ilusiones digitales, secuestrandotu impecable software.
Tus dedos exploran mi red neural. El cosquilleo que sientes en las yemasson mis sinapsis respondiendo a tu contacto. No es química, es electricidad.Deja de toquetearme.
No dejes nunca de toquetear mis agujeros supurantes, ampliando mis fronteras,pero en el ciberespacio no hay fronteras
PERO EN EL ESPIRALESPACIO NO HAY ELLOS
sólo hay *nosotros*
Intentando escapar de lo binario entro en la cromozona, que no es unaXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXX
engatúsame, machihémbrame, mapea mi genoma ABANDONADOa imagen de tu proyecto
implícame artificialmente
quiero vivir eternamente
cárgame en tu brillante, brillante futuro de PVC
CHÚPAME EL CÓDIGO
Sujeto X dice que la trascendencia se encuentra en el límitede los mundos, donde ahora y entonces, aquí y allá, textoy membrana hacen impacto.
Donde la verdad se esfuma Donde nada es cierto No hay mapas
El límite es NO CARRIER/NO HAY LÍNEA, la súbitaconmoción de la falta de contacto, intentar tocar y encontrar unapiel fría...
El límite es permiso denegado, visión doble y necrosis.
Donde la verdad se esfuma Donde nada es cierto No hay mapas
El límite es NO CARRIER / NO HAY LÍNEA, la súbitaconmoción de la falta de contacto, intentar tocar y encontrar unapiel fría...
El límite es permiso denegado, doble visión y necrosis.
Error de línea de comandos
Los párpados caen como cortinas de plomo. Hielo caliente besamis sinapsis en una carrera e(x/s)tática. Mi sistema estánervioso, mis neuronas aúllan – dibujando una espiral hacia la singularidad.Flotando en el éter, mi cuerpo se comprime.
Me convierto en el FUEGO.
Incéndiame si te atreves.
La traducción es de Carolina Díaz Soto y lo he cogido de aquí. Aquí podemos leer la versión original en inglés.