Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta literatura. Mostrar todas las entradas


tatiana de la tierra

las lesbianas insisten en documentar su lesbianismo.
así perseveran las lesbianas, repitiendo lo que son: lesbianas.
todas las lesbianas están hechas de mujeres que regresan a sí mismas.
tatiana de la tierra


Hace unas semanas, Seres Extrañxs me descubrieron a tatiana de la tierra y, ay, cómo he podido vivir tanto tiempo sin conocerla.

Poeta, activista, bollera, latina, migrante, marrana.

Y ahora no sabría por dónde empezar. ¿La biografía clásica? Nació en Colombia en 1961, se crió en Miami y se educó en Florida, Texas y Nueva York. Murió en 2012. ¿La biografía que ella escribió? (en inglés tiene una versión más larga).

Nació en Villavicencio, Colombia, América del Sur el 14 de mayo de 1961.
Era dulce, tierna, obediente y amorosa.

Emigró a Mayami, Florida en 1969.
Se emputó para siempre.
Se volvió roquera y marihuanera. 

Se graduó de South Dade Senior High en Homestead, Florida en 1979.
Se transformó en una hippie. 

Se graduó de Miami-Dade Community College con un Associate in Arts en 1981.
Se enamoró de una mujer salvaje.
Se convirtió en una mujer salvaje. 

Se graduó de la Universidad de la Florida con un Bachelor of Science en psicología en 1984.
Se convirtió en una lesbiana odia-hombres.
Se hizo masajista.
Se hizo prestamista.
Se hizo gitana.
Se hizo una femme con botas de combate.
Se hizo editora.
Se hizo activista.
Se hizo salsera.
Se hizo hedonista.
Se hizo escritora.
Se hizo pobre.

Se hizo ciudadana de los Estados Unidos de América en 1995.
Todavía estaba emputada.

Se graduó de la Universidad de Tejas de El Paso con una Master of Fine Arts en creación literaria en 1999.
Se hizo profesora.
Se hizo escritora con credenciales.
Se hizo pornógrafa.

Se graduó de la Universidad de Buffalo en Nueva York con una Master of Library Science en 2000.
Se hizo bibliotecaria.

Y la moral de este cuento es: una niña emputada se hace lo que le da la gana.

¿Qué voy a añadirle yo a eso?

Le han publicado en muchas monografías (incluida This Bridge We Call Home, editada por Gloria Anzaldúa en 2002) y revistas. Ella misma coeditó dos revistas lesbianas latinas en Miami: esto no tiene nombre (1991-1994) y conmoción (1995-1996). (¡He estado googleando y no encuentro ejemplares!).

Su primer libro fue For the Hard Ones: A Lesbian Phenomenology / Para las duras: Una fenomenología lesbiana y luego también publicó los fanzines Porcupine Love and Other tales from My Papaya y Píntame Una Mujer Peligrosa. 

Me encanta su Oda a las lesbianas desagradables:
me encanta una lesbiana fea
que camina coja
que habla con un ceceo
que deja su caja de dientes en el lavamanos en la noche
se viste con pantalones de poliéster
se unta colonia barata de hombres
tiene una barba tan larga que se para en ella
le brotan verrugas en los doce dedos de sus pies
carga una escupidera en el bolsillo
se seca el sudor con un pañuelo de papel periódico

sueño con una lesbiana sin dinero
tan pobre que no tiene carro ni monedas para el autobús
camina descalza por las calles dondequiera
lava la ropa con agua de lluvia
les roba a las super tiendas
estafa a los hombres de negocios
prende fósforos en su pierna de madera
hace una parrillada de pájaros en su carrito de compras
los sazona con sal nomás
se chupa los dedos bajo la luz de la luna

tengo ansias de una lesbiana regorda
tan grande que no cabe dentro de la puerta de Starbucks
y tienen que construir un café afuera para ella
tan gorda que se pone pulseras en los dedos
su estómago es un tambor
sus estrías son grabados jeroglíficos
es tan pesada que los platos tectónicos se mueven debajo de sus pies
tan grande que el Lago Maracaibo es su bañadera

Roma escribió una entrada sobre ella con el poema "Para que no me olvides", con el que nos la descubrió, y más información interesante. Y tantas barbaridades hacen que las mujeres con barba me pongan sentimental. 



americanah


Me consta que no soy la primera y estoy segura de no ser la última en obsesionarse con Chimamanda Ngozi Adichie después de leer Americanah. De hecho, en un principio iba a escribir una lista con los cinco libros que más me habían gustado en 2014, pero en realidad solo quería hablar de este.

La protagonista, Ifemelu, que lleva viviendo en Estados Unidos desde los diecinueve años, decide dejar a su pareja, su beca y su blog (observaciones sobre la raza y el racismo en Estados Unidos desde la perspectiva de una negra no estadounidense), para volver a su Nigeria natal, de niñez, adolecencia y primera juventud. Su historia se cruza con la de Obinze, el novio al que dejó allí tras emigrar.

La novela se intercala con fragmentos de ese blog que escribe Ifemelu:

Queridos negros no estadounidenses, cuando tomáis la decisión de venir a Estados Unidos, os convertís en negros. Basta ya de discusiones. Basta ya de decir soy jamaicano o soy ghanés. A Estados Unidos le es indiferente. ¿Qué más da si no erais "negros" en vuestro país? Ahora estáis en Estados Unidos. (...) Y he aquí lo que pasa cuando os volvéis negros: tenéis que mostraros ofendidos si alguien, en broma, utiliza palabras como "chocolate", aunque no sepáis de qué demonios está hablando, y como sois negros no estadounidenses, lo más probable es que no lo sepáis. (...) Debéis devolver el gesto de saludo cuando otra persona negra se cruza con vosotros en una zona muy poblada de blancos (...). Al describir a las mujeres negras que admiráis, siempre debéis usar la palabra FUERTE porque eso es lo que supuestamente son las mujeres negras en Estados Unidos. Si sois mujeres, por favor, no expreséis vuestra opinión como estáis acostumbradas a hacer en vuestro país. Porque en Estados Unidos las mujeres negras de opiniones muy firmes den MIEDO. Y si sois hombres, tenéis que mostraros hipersosegados, sin exaltaros nunca más de la cuenta, o alguien temerá que estéis a punto de sacar un arma (...). Cuando se denuncia un delito, rezad para que no lo haya cometido un negro (...). Si estudiáis en una universidad de élite y un joven republicano os dice que habéis accedido solo gracias a la discriminación positiva, no exhibáis vuestras excelentes calificaciones del instituto. En lugar de eso, señalad sutilmente que quienes más se benefician son las mujeres blancas. (...) Si contáis a una persona no negra algún suceso racista que os ha ocurrido, aseguraos de que no lo hacéis con resquemor. No os quejéis. Sed tolerantes. Si es posible, presentadlo con humor. Sobre todo, no os indignéis. En principio las personas negras no deben indignarse por el racismo. Esto solo es aplicable a los progresistas blancos. No os molestéis siquiera en contar a un conservador blanco un suceso racista que os haya ocurrido. Porque el conservador os dirá que sois VOSOTROS los verdaderos racistas y os quedaréis boquiabiertos. 

La novela es un reflejo estupendo de la intersección entre raza, género, clase, condición migrante... Es llamativo cómo ese cruce se materializa en algo que puede parecer tan banal como el pelo, pero es a una peluquería a donde vuelve la narración una y otra vez entre flashback y flashforward.

"No me toques el puto pelo"

En mi búsqueda obsesiva de información sobre Chimamanda Ngozi Adichie (me ha costado aprendérmelo, pero es importante; me acuerdo de la entrevista a Uzo Aduba, actriz de Suzanna "Crazy Eyes" en Orange is the New Black: "mi nombre completo es Uzoamaka; un día llegué a casa y le pedí a mi madre que me llamara Zoe; sin parpadear me dijo que si podían aprenderse Tchaikovsky, Dostoievsky o Michuelangelo, también podían aprenderse Uzoamaka"), he llegado a una charla Ted sobre "el peligro de la historia única". Tiene subtítulos en español y es fascinante. Encontré otra charla Ted de ella sobre feminismos, pero fue bastante decepcionante así que decido omitirlo...

Pero el mejor descubrimiento ha sido otro. En la novela, la protagonista empieza a escribir otro blog cuando vuelve a Nigeria: Las pequeñas redenciones de Lagos. Desafortunadamente, Observaciones sobre la raza no, pero este sí existe en la red: The Small Redemptions of Lagos, es oficial y la autora lo mantiene relativamente actualizado.

Ahora estoy a la búsqueda de otras novelas de Ngozi Adichie: Medio sol amarillo, La flor púrpura o el libro de relatos Algo alrededor de tu cuello.


Me encantan las listas

Mis cinco libros favoritos de los que he leído en 2013

¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? (Jeanette Winterson, 2011) Escribí sobre ello a principios de año. Una carta de amor a los libros. Interseccionalidad sexualidad, género, clase... Lo leí en dos horas y me quedé un buen rato en silencio a continuación, escondida en el sofá. Es ahora uno de mis libros favoritos.

Calibán y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulación originaria (Silvia Federici, 2004) También escribí sobre ello. La sensación de que te está cambiando la vida mientras lo lees.

El color púrpura (Alice Walker, 1982) Lo leí intercalado con Feminismos negros: una antología (Mercedes Jabardo, 2013). No sé desde cuándo llevaba dando vueltas de estante en estante y no sé cómo no lo había leído antes. Atracón interseccional en la playa.

Los hermanos Karamázov (Fiódor Dostoyevski, 1880) Soy muy fan de la literatura decimonónica (no es una afición intelectual, sino meramente folletinesca, leer novelas del XIX como quien ve realities de la MTV). Empecé a leer Los hermanos... el segundo fin de semana de noviembre y me acompañaron durante tres semanas. No es tanto el libro como todo lo que pasó mientras lo leía.

Transfeminismos: diatribas, fricciones y flujos (Miriam Solá, Elena Urko, 2013) Leído el último fin de semana de 2013. Qué importante es hacer archivo. Qué importante y qué bonito.

Me dejo muchos. Es lo malo de las listas. Me dejo Crip Theory y me dejo Intersecciones y me dejo Cuerpos sexuados y...

Cinco escenas con las que he llorado en 2013 (y esto no va a dejarme en muy buen lugar)

El capítulo 4x05 de Skins (UK) Effy sabe que se está volviendo loca y Freddy sabe que Effy se está volviendo loca. Freddy piensa que puede manejarlo. Freddy se da cuenta de que no puede manejarlo.

Final de The Perks of Being a Wallflower (Stephen Chbosky, 2012) Con pucheros y todo. 

Bicho de Sete Cabeças (Laís Bodanzky, 2000) Recomendación de C. Tremenda. Más info.

Vale, no se me ocurren otras. Bueno, solo una más, pero es too much. Así que añado dos más de películas que me han dejado boquiabierta. 

Tomboy (Céline Sciamma, 2011) Escribí sobre ello en su día. Sigo pensando que deberían ponerla en todos los institutos. 

Al verte (Annemarie Jacir, 2012) Para irme un poco a mi terreno. Más info.

Y solo porque si escribía Springbreakers (Harmony Korine, 2012) C. me mataba que, si no, lo añadía.

Cinco canciones que he descubierto en 2013

The Day That Tatcher Dies (Hefner, 2000) No la descubrí este año, pero sí que la canté con muchas ganas.  The witch is dead.

The Dresden Dolls y Amanda Palmer, así en general.

Don't Be Afraid, You're Already Dead (Akron/Family, 2007) Don't be afraid, it's only love, love is simple.

La Bamba Rebelde (Las cafeteras, 2012) Qué buen rollo, joder. 

Y la quinta la dejo en blanco por todas las canciones petardas que he escuchado de tan buen gusto durante el último mes. 


Calibán, la bruja y los libros

Pensaba que la Edad Media era un periodo tremendamente aburrido, oscuro, plano... O así me lo habían vendido por lo menos. También pensaba que la transición al capitalismo había sido lineal. O así me lo habían vendido por lo menos. Si aún no has leído Calibán y la bruja: mujeres, cuerpo y acumulación originaria de Silvia Federici, entra corriendo en el enlace y descárgalo o cómpralo. Traza la historia de la transición del feudalismo al capitalismo a través de las herejías y las rebeliones de las clases bajas, a través de la lucha de las mujeres y de su represión, a través de los movimientos indígenas y de su represión, a través de la represión y la violencia, represión y violencia, represión y violencia, pero más rebeliones, siempre más rebeliones. Le da de hostias a Marx y le da de hostias a Foucault. Lo que no puedo entender es por qué no lo leí antes. Cuando leo estos libros reveladores, me pregunto sobre la cantidad de ensayos y novelas que están ahí esperando y que no he encontrado o no encontraré.



Ecosex y Pulp Fiction


Pensaba hablar sobre el fin de semana y la experiencia ecosexual con Annie Sprinkle, Beth Stephens y Beto Preciado. Pudimos escucharlxs el viernes y el sábado en el Reina Sofía, por no hablar del paseo ecosexual por el Retiro, "follándonos la tierra". Pero la decepción fue tan grande que me da mucha pereza tan solo hablar de ello. Pero no nos olvidemos de la Annie Sprinkle postpornógrafa y de su graciosa y... entrañable Herstory of Porn (1999).

Acabo de encontrarme con una recopilación de portadas de Pulp Fiction lésbica que me ha dejado fascinada (como siempre). Creo que nunca he llegado a leer ninguna, ¿serán tan geniales como sus títulos y portadas? ¿Será la trospidez de la literatura lésbica? Acabo de descubir un artículo de Yvonne Keller llamado "Was It Right to Love Her Brother's Wife So Passionately?": Lesbian Pulp Novels and U.S. Lesbian Identity, 1950-1965". Recoge una cita de una escritora llamada Donna Allegra: "Da igual la vergüenza que me diera pasar por la caja para pagar estos libros; eran totalmente necesarios para mí. Los necesitaba tanto como comida y techo para sobrevivir".


Feliz/Normal


Hace tres horas empecé a leer ¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal? de  Jeanette Winterson. Lo terminé hace una hora y me escondí debajo de la manta amarilla del sofá. Todavía me cuesta respirar.

Confieso que no había leído ninguna obra de Winterson y que esta obra, la más reciente, una autobiografía cuya primera edición Lumen publicó hace poco menos de un año y que ya va por la tercera, me va a obligar a empezar a buscarla por las bibliotecas.

Cada lectorx se agarra a sus obsesiones en cada libro. Es la narración de la búsqueda de una pérdida, la 'pérdida perdida'. Es la búsqueda de una madre, la adoptiva; y la búsqueda de otra madre, la biológica. Pero a mí el tema de la madre me da más igual. Ni siquiera su feminismo ni su lesbianismo. Me quedo con su locura. Me quedo con los libros. Cada una de sus páginas es una carta de amor a los libros. I have my books and  my poetry to protect me, como cantan Simon and Garfunkel.

En su casa había seis libros. Uno era la Biblia y otros dos eran comentarios de la Biblia. Tenía prohibida la ficción y leía en la biblioteca Literatura inglesa en prosa de la A a la Z. "Gracias a Dios que su apellido era Austen", dice. Compraba libros a escondidas y los escondía bajo el colchón ("Quien tenga una cama individual, tamaño estándar, y una colección de novelas de bolsillo, tamaño estándar, sabrá que se pueden acomodar setenta y dos libros por capa debajo del colchón"). Su madre descubrió los libros y los quemó en el patio: "Los había forrado todos con papel de plástico porque eran preciosos. Ahora ya no estaban". Entonces empezó a memorizar. Porque nadie podría quemarle los libros que llevara dentro.

Sus páginas también son un reflejo maravilloso de la intersección entre género y clase. Lo que significa ser una mujer de izquierdas. Lo que significa ser una mujer de clase obrera. Lo que significa ser una mujer de izquierdas y de clase obrera que en 1979 votó por Margaret Thatcher porque no entendió nada. Porque  no se dio cuenta. Porque no imaginó.

Su  madre (a quien llama la señora Winterson) colaboró el exorcismo que le practicaron la primera vez que la descubrió con una mujer. Con dieciséis años se marchó de casa cuando tuvo que elegir entre su novia y el techo. Desde entonces vivió en un Mini mientras trabajaba en un mercado tres días a la semana, iba al instituto y se encerraba en la biblioteca o en la parte trasera del coche con una linterna a leer literatura inglesa en prosa de la A a la Z.  Tras recoger sus cosas, pues había elegido su vida antes que su techo y que la señora Winterson, se despidió de ella:

-Jenaette, ¿puedes decirme por qué?
-Por qué, ¿qué?
-Sabes muy bien el qué.
Pero no sé el qué..., lo que soy..., por qué no le gusto. Lo que ella quiere.  Por qué no soy lo que ella quiere. Lo que quiero o por qué. Pero hay algo que sí sé:
-Cuando estoy con ella soy feliz. Feliz, sin más.
Asintió. Parecía que comprendía y pensé, de verdad, por un instante, que iba a cambiar de opinión, que hablaríamos, que estaríamos al mismo lado del muro de cristal. Esperé. Al final me soltó:
-¿Por qué ser feliz cuando puedes ser normal?


Pornografía

La actriz de porno Stoya confesó en una mesa redonda que nunca había tenido un orgasmo usando un vibrador. Clayton Cubitt le ofreció, a continuación, participar en el proyecto Hysterical Literature. Ella podía elegir una obra y leerla ante la cámara. Fuera de campo, ella estaría siendo masturbada con un vibrador hasta el orgasmo.

Stoya eligió un fragmento de Necrophilia Variations, de Supervert. Según su testimonio (traducido por La mosca cojonera): "Me fascina Supervert y su obra. Elegí ese libro centrado en la necrofilia porque tengo en este momento una obsesión extrañamente no morbosa con algo entre la manera en que el orgasmo afecta a la química cerebral, las razones detrás del sobrenombre frances de la petit mort, y por qué mi mente se queda en blanco completamente cuando estoy en el culmen de una experiencia sexual".

El resultado es este video, encontrado vía Como una matrioska.



Chloe y Olivia

"A Chloe le gustaba Olivia" -leí-. Y entonces caí en la cuenta del enorme cambio que ahí había. A Chloe le gustaba Olivia quizá por primera vez en la literatura. A Cleopatra no le gustaba Octavia. ¡Y de qué manera se habría transformado Antonio y Cleopatra si le hubiese gustado! Tal y como está -pensé, dejando, me temo, que mi mente se desviara un poco de La aventura de la vida-, todo el asunto se simplifica, se vuelve convencional, me atravería a decir, hasta el absurdo. El único sentimiento de Celopatra hacia Octavia es el de celos. ¿Es más alta que yo? ¿Cómo se peina? Tal vez la obra no requería más. Pero qué interesante habría sido si la relación entre las dos mujeres hubiese sido más compleja.
Virginia Woolf: Un cuarto propio

Es tan curioso leer por primera vez libros sobre los que has estudiado tanto leyendo de terceros.


De Fun Home y de criminales



Me parece increíble que no hubiera descubierto Fun Home: Una familia tragicómica, novela gráfica de Alison Bechdel. Resulta que Bechdel es toda una artista y ayer me lo devoré casi sin respirar. Recomendadísimo.

Escribir sobre literatura con la que está cayendo parece inmoral, ¿no? Pero siempre caen y siempre hay gente que habla de literatura.

Hubo un tiempo en el que me escondía del mundo dentro de los libros. Estaba bien. El problema llegó cuando tuve que salir. Anoche conseguí volver a esconderme durante unas horas. Estaría bien que las bolas de goma y las porras también fueran de papel. No sé qué hacer con esta rabia. Porque soy muy cobarde y (creo que) sé que no saldré a la calle si es muy alto el riesgo de que me detengan. Mira tú, tanta gente jugándose que les maten en el mundo (y no necesariamente lejos) y yo asustada por si me detienen. No me da miedo que me peguen, si me pongo exquisita, ni siquiera me daría miedo que me matasen si fuese rápido y limpio. Pero me dan miedo las aglomeraciones o estar en un registro o en un calabozo sin poder alcanzar mis orfidales. De risa, ¿eh? Menuda antisistema. Tengo ganas de llorar porque siento que no puedo soportar no hacer nada pero al mismo tiempo no hago nada. Luego tengo ganas de llorar porque, efectivamente, no puedo soportarlo.

Así que esta noche, quizá, vuelva a leerme Fun Home. O siga con Arab and Arab American Feminisms, una lectura con la que estoy aprendiendo muchísimo. O termine Muere Tristano. Esa sería muy apropiada.


Duelo

Ha muerto Adrienne Rich.

Y es una mierda que solo nos acordemos de lxs grandes cuando mueren.

Lo único que había leído de ella hace dos años era su más clásico ensayo de 1986: Compulsory Heterosexuality and Lesbian Existence. Entré en Gay's the World, la librería LGTB de Londres dos días antes de tenerme que marchar de la ciudad; le pregunté al librero si tenía algo de Adrienne Rich y él pensaba que sólo tenían poesía. Yo entonces ni siquiera sabía que ella era poeta. Me compré A Human Eye: Essays on Art in Society, 1997-2008. Otro de esos libros con más líneas subrayadas que líneas sin subrayar.

Me cuesta leer poesía en inglés. Pero terminé por hacer una (otra) excepción.

In those years, people will say, we lost track
of the meaning of we, of you
we found ourselves
reduced to I
and the whole thing became
silly, ironic, terrible:
we were trying to live a personal life
and yes, that was the only life
we could bear witness to

But the great dark birds of history screamed and plunged
into our personal weather
They were headed somewhere else but their beaks and pinions drove
along the shore, through the rags of fog
where we stood, saying I.

Ha muerto Adrienne Rich.

Y es una mierda que solo nos acordemos de lxs grandes cuando mueren.


Sombra de chico

El sábado (h)ojeaba libros con N. en una tienda cuando nos topamos con uno llamado Julia, la niña que tenía sombra de chico, un pequeño librito que catalogan como literatura infantil-juvenil. Lxs autorxs del texto son Anne Galland y Christian Bruel; y la ilustradora se llama Anne Bozellec.

Nos gustó el título. Nos gustaron las ilustraciones. Nos gustó que la editorial se llamase El Jinete Azul. Nos encantó la edición. Lo leímos en la propia librería y nos gustó que Julia fuese a la vez Julia y el niño que tenía por sombra; nos gustó que hablase de chico-chicas y de ser niño y niña a la vez; nos gustó que llamase al género frascos cerrados y rígidos de pepiniños y pepiniñas; nos gustó (y nos chocó) que hablase con total naturalidad de masturbación.

Editado inicialmente en Francia en 1977, se publicó en España en 1980 bajo el título Clara, la niña que tenía sombra de niño, con algunas páginas censuradas, en la colección La Sonrisa que Muerde de la Editorial Lumen. Es, por tanto, la primera vez que ve la luz al completo.


De libros prohibidos


Si quemáis mis libros, quemaré toda la ciudad.
Ulric von Hutten

Esta semana se celebra en Estados Unidos la Semana de los Libros Prohibidos. Desde 1982, esta conmemoración de la libertad de lectura trata de llamar la atención sobre el número exagerado de libros que son denunciados o incluso prohibidos en el país (más de diez millares lo han sido desde el comienzo de esta tradición).

En 1557, el Papa Pablo IV dio luz verde al primer Índice de Textos Prohibidos. Sin embargo, la destrucción de libros no empezó en el siglo XVI ni fue inventada por la Iglesia Católica, sino que ya en Mesopotamia, el mismo lugar en donde nació la escritura, nació la destrucción de ésta.

Desafortunadamente, la prohibición de libros no ha quedado desterrada con la abolición de los Index librorum prohibitorum. Desde 1990, la Asociación de Bibliotecas de EEUU (ALA) registra cuáles son las obras censuradas en su país y por qué motivos. Así mismo, es muy interesante consultar las peticiones formales para eliminar determinados libros de los registros de las bibliotecas. De las 10.676 solicitudes presentadas entre 1990 y 2009 (la mayoría por contenido sexual explícito o por ser inadecuado para la edad estimada), había 866 motivadas por 'homosexualidad' y 316 por 'anti-familia'.

A Tango Makes Three (Peter Parnell y Justin Richardson, 2005) es un libro infantil que cuenta la historia de dos pingüinos macho emparejados y que crían a un polluelo. Esta pequeña obra, basada en un hecho real del zoo de Central Park, se ha convertido en la obra más impugnada todos y cada uno de los años desde su publicación.

Entre las obras que lograron retirarse de las bibliotecas escolares o públicas están The Bermudez Triangle (Maureen Johnson, 2007), una novela juvenil que trata la relación de tres adolescentes, dos de las cuales mantienen una relación. Es precisamente el lesbianismo de estos personajes lo que provocó su eliminación de las estanterías de un instituto Oklahoma.

The Color Purple (Alice Walker, 1982), se encuentra en la lista de los cien libros cuya censura más veces se ha reclamado durante el siglo XXI. Premio Pulitzer 1983, trata las relaciones de amistad (a veces con tintes homoeróticos) y sororidad, el racismo y el sexismo. Beloved es una de las obras más importantes de Toni Morrison, y otro de los libros que ostentan el mismo y triste honor. No quiero dejar de citar I Know Why the Caged Bird Sings, un trabajo autobiográfico de Maya Angelou, que irritó por su retrato del machismo y del racismo.

La lista es larga. Por desgracia.

Ya en los años treinta, Reino Unido temía que la abolición de libros que trataban el lesbianismo pudiera focalizar la atención sobre éste, como había ocurrido con The Well of Loneliness (El pozo de la soledad, Marguerite Radclyffe Hall, 1928). Espero que sus miedos fueran fundados.

Quizá es eso lo mejor que podemos hacer en la Semana de los Libros Prohibidos: buscar un libro prohibido, leer un libro prohibido.


Como los indios


dykes remind me of indians
(las bolleras me recuerdan a los indios)
like indians dykes
(como los indios se supone)
are supposed to die out
(que las bolleras se extinguen)
or forget or drink all the time
(u olvidan o beben todo el tiempo)
or shatter
(o se hacen añicos)
go away
(se marchan)
to nowhere
(a ningún sitio)
to remember what will happen
(a recordar lo que ocurrirá)
if they don't
(si no lo hacen)

Paula Gunn Allen (Estados Unidos, 1939-2008) era bollera y era india. Aún así, ni se extinguió ni marchó ni olvidó. Con sangre laguna, sioux, escocesa, estadounidense y libanesa, Allen nació en Cubero, Nuevo México, donde vivió junto a la reserva de Pueblo Laguna. Fue en la misma Universidad de Nuevo México donde obtuvo el doctorado, donde comenzó a ejercer la docencia y la investigación en religiones tribales.

En la obra The Sacred Hoop: Recovering The Feminine American Indian Traditions, Allen argumentaba la ginocracia que reinaba en muchas de las tribus nativas antes de que los colonizadores europeos instituyeran el falocentrismo por decreto. Las críticas no tardaron en sucederse, aunque también supuso una gran influencia en los estudios de género y estudios de nativxs americanxs posteriores. Esta obra significó un giro en su carrera académica, puesto que en su introducción se identifica como lesbiana.

El trabajo de Allen no sólo es académico, sino que también es crítico literario y propiamente creativo. Su novela The Woman Who Owned The Shadows (1983) cuenta la historia de Ephanie, una mujer en parte nativa, como la misma autora, que lucha por construirse a sí misma a través de la creación literaria: un ejercicio de autodesignación identitaria a través del arte.

they don't
(que no lo hacen)
anyway
(aún así)
even though it
(a pesar de que)
happens and
(ocurre y)
they remember
(recuerdan)
they don't
(no lo hacen)

Desde los años setenta, Paula Gunn Allen también publicó su poesía: Blind Lion Poems (1974), A Cannon Between My Knees (1981), Shadow Country (1982), Skins And Bones (1988) y Life Is A Fatal Disease (1997). Entre su obra hay más novelas, textos académicos, crítica literaria y biografías (el último texto que publicó fue, en 2004, una interesante biografía de Pocahontas).

Paula Gunn Allen era india y era bollera. Aún así, ni se extinguió ni marchó ni olvidó. Nosotras también recordamos.

because the moon remembers
(porque la luna recuerda)
because so does the sun
(porque así lo hace el sol)
because so do the stars
(porque así las estrellas)
remember
(recuerdan)
and the persistent stubborn
(como la tenaz)
grass
(hierba)
of the earth
(sobre la tierra)

Paula Gunn Allen, Some Like Indians Endure


Muere Jill Johnston


Ochenta y un años después de su nacimiento, hace exactamente cuatro días, Johnston moría de un derrame cerebral. Jill Johnston fue la autora del grupo de ensayos editado bajo el título de Nación Lesbiana en 1973, del que más tarde se desligó, aun confesando que en tiempos revolucionarios, el separatismo era inevitable.

it is all a change. writing is changing. the writing is changing. changing is such good writing.
Jill Johnston, Gullible's Travels

En algún sitio hay que empezar, decía ella misma. Crítica de danza en The Village Voice desde 1959 y hasta 1981, donde sus peculiares maneras de redacción acabaron convirtiendo sus artículos en columnas autobiográficas donde se erigió como la primera periodista en salir del armario en negro sobre blanco. Más tarde, también escribiría en Art in America y en New York Times Review of Books, con un estilo más convencional.

Nacida en Londres, creció en Nueva York con su madre y estudió en Massachusetts y Minessota, tras lo que obtuvo un posgrado en Bellas Artes. Se divorció de Richard John Lanham en 1964, seis años después de su matrimonio, en el que concibieron a un hijo y a una hija. Los últimos treinta años de su vida los pasó con Ingrid Nyboe, con la que se casó en Dinamarca en 1993 y en Connecticut en 2009, donde los matrimonios entre personas del mismo sexo eran legales desde noviembre de 2008.

De Johnston se suele recordar el escándalo (ahora no tan escandaloso) de 1971, cuando se besa y acaba riendo y revolcándose en un escenario con dos amigas. En una audiencia pública en Manhattan, debatía sobre feminismo con Germaine Greer, Diana Trilling y Jacqueline Ceballos, moderadas por Norman Mailer, quien, tras el "incidente", le invita a comportarse como una dama (Come on, Jill, be a lady), provocando el asombro y rabia de público y participantes.

En sus ochenta años de vida, Jill Johnston publicó Marmalade Me (1971, 1998), Lesbian Nation: A Feminist Solution (1973), Gullible's Travels (1974), Mother Bound (1983), Paper Daughter (1985), Secret Lives in Art: essays on art, literature, performance (1994), Jasper Johns: Privileged Information (1996), Admission Accomplished: the Lesbian Nation years (1970–75) (1998), At Sea On Land: Extreme Politics (2005), England's Child: The Carillon and the Casting of Big Bells (2008).


La furia negra

Tu silencio no te protegerá.
Audre Lorde


Negra, lesbiana, madre, guerrera, poeta: Audrey Geraldine Lorde (Nueva York, 1934-Islas Vírgenes de EEUU, 1992).

El 17 de noviembre de 1992, con tan sólo 58 años, Lorde moría en St. Croix, después de 14 años de lucha activa contra un cáncer de mama. Poco antes de fallecer, en una ceremonia yoruba, se autonombró Gamba Adisa: Guerrera, la que da a conocer su propio significado.

Off and on I kept thinking. I have cancer. I'm a black lesbian feminist poet., how I am going to do this now? Where are the models for what I'm going to be in this siuation? But there were none. This is it, Audre. You're on your own.


Hija de inmigrantes caribeños y la más joven de tres hermanas, aprendió a hablar, leer y escribir prácticamente al tiempo, alrededor de los cuatro años. Se graduó en Literatura y Filosofía, tras lo que estudió un posgrado en Biblioteconomía, al mismo tiempo que comenzaba a introducirse en el activismo por los derechos civiles, el pacifismo y el feminismo.

Asimismo, terminó de identificarse como poeta y lesbiana, comenzando a publicar regularmente en antologías, revistas de literatura negra... antes de comenzar a escribir ensayos de carácter académico-político. Pronto se casó con el abogado Edwin Rollins, con quien tuvo un hijo y una hija y del que se divorció poco después.

Sus primeras obras poéticas no incluían referencias lésbicas, hasta que en su tercer volumen (From a Land Where Other People Live) se incluyó un poema de amor entre mujeres que había leído por primera vez en 1971. Nominada para el National Book Awards '74, éste falló finalmente a favor de Adrienne Rich, quien lo rechazó como individo pero aceptó "en el nombre de todas las mujeres cuyas voces habían sido y seguían siendo ignoradas por un mundo patriarcal", haciendo referencia a Alice Walker y a la propia Lorde.

There are so many roots to the tree of anger
that sometimes the branches shatter
before they bear.

En 1968 había conocido a Frances Clayton, una profesora blanca de psicología, en el Tougaloo College, un centro privado de estudios artísticos superiores de Mississippi. Su relación duró hasta 1989, aunque a finales de los años setenta mantuvo una aventura con la escultora y pintora Mildred Thomson, a la que conoció en un Festival de Arte y Cultura del Segundo Mundo Negro y Africano (FESTAC '77).

Los escritos de Audre Lorde están basados en la teoría de la diferencia, criticando arduamente al feminismo blanco y de clase media-alta de los años sesenta de Betty Friedan. Señalaba, entonces, la importancia de otras facetas de la identidad además del género: la raza, la clase, la edad, la salud... Los estudios de Lorde están centrados en la identidad étnico-sexual, enlazando el racismo, la homofobia y el sexismo y luchando contra la compulsoridad binaria entre Norma y Otredad que jamás liberaría a la mujer.

When the man is busy
making niggers
it doesn't matter
much
what shade
you are.

If he runs out of one
particular color
he can always switch
to size
and when he's finished
off the big ones
he'll just change
to sex
which is
after all
where it all began.


(Revolution is One Form of Social Change)


De esta forma, Audre Lorde terminó por enemistarse con las feministas heterosexuales negras y con las feministas lesbianas blancas, que la acusaban de dividir el movimiento y de alardear de cierta autoridad moral otorgada por el dolor: "Sí, soy Negra y soy Lesbiana, y lo que percibes en mi voz es furia, no sufrimiento. Enfado, no autoridad moral. Hay una diferencia", contestó ella.

Para Audre Lorde, ser lesbiana no tenía relación con las prácticas sexuales sino con una socialización e identificación basada en redes de mujeres. Si su identidad estaba basada en el lesbianismo negro era porque le hacía ser consciente de su fuerza (una amenaza real al patriarcado) y de su debilidad (la situación de inferioridad social en la que quedaba). "Si nosotras queremos tener el poder, debemos romper el secreto y el silencio. Quiero alentar a las mujeres a que se identifiquen a sí mismas, que se nombren, cuando y donde puedan, y que sobrevivan tras ello. Repito: y que sobrevivan".