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ser y/o estar

What I be comenzó como un experimento artístico y acabó convirtiéndose en un movimiento más grande sobre el empoderamiento y la inseguridad. Steve Rosenfield pide que escribas tu mayor inseguridad sobre tu piel, y te fotografía así.

I Am Not My Shyness / No soy mi timidez

Cuando hablamos de inseguridades parece que son complejos individuales, aislados del entorno. Escribe Laura Contrera en el fantástico texto Cuerpos sin patrones:

Pienso que el “acéptate” o “quiérete” que nos espetan en la cara son imperativos insuficientes. Condena a la esfera individual algo que tiene que ser un problema político para un nosotrxs que se pretende amplio y diverso.

Nuestras inseguridades provienen del cis-sexismo, del capacitismo, del racismo, del clasismo... Cómo aislar el perfeccionismo de la sociedad cis-hetero-capitalista racista y asquerosa. Cómo aislar los trastornos de alimentación de la sociedad cis-hetero-capitalista racista y asquerosa.  Cómo aislar la obsesividad compulsiva de la sociedad cis-hetero-capitalista racista y asquerosa. Cómo aislar todos los pensamientos irracionales, repetitivos y enloquecedores de la sociedad cis-hetero-capitalista racista y asquerosa.

El proyecto de Rosenfield acompaña cada imagen con la frase: "No soy mi..." No soy mi género, no soy mi enfermedad crónica, no soy mi historia policial, no soy mi... ¿La des-identificación como empoderamiento? ¿Quiénes podemos decir que no nos define nuestra raza? ¿Quiénes podemos decir que no nos define nuestro género? Cómo aislar las identidades de la sociedad cis-hetero-capitalista racista y asquerosa. Y la necesidad de autodefinirse, de rechazar las etiquetas que no queremos, que no son nuestras: la discapacidad que no es mía, sino del entorno; la confusión de género que no es mía, sino del entorno; las expectativas culturales o religiosas, que no son mías, sino del entorno. Cómo aislar el intento por des-identificarse de la sociedad cis-hetero-capitalista racista y asquerosa. ¿Des-identificación o des-esencialización de las identidades?

I Am Not My Amputation / No soy mi amputación

I Am Not My Turban / No soy mi turbante

I Am Not My Color / No soy mi color

I Am Not My Gender / No soy mi género

I Am Not My Wheelchair / No soy mi silla de ruedas

I Am Not My Gender Identity / No soy mi identidad de género

I Am Not My Hearing / No soy mi oído

La identidad como auto-designada. Unx mismx como agente de su propia identidad.

Los diagnósticos como identidades hetero-designadas. Los diagnósticos como acto de habla performativo. Los diagnósticos que convierten el estar en ser. Ser/Estar. Lo más bonito del castellano.

I Am Not My Eating Disorder / No soy mi trastorno alimenticio

I Am Not My Depression / No soy mi depresión

I Am Not My Anguish / No soy mi angustia

I Am Not My Chemical Imbalance / No soy mi desequilibrio químico

I Am Not My Depression / No soy mi depresión

I Am Not My Diagnosis / No soy mi diagnosis

El diagnóstico como acto de habla performativo. Diagnósticos que convierten el estar en un ser. Qué pasa cuando ya no hay diagnóstico. Qué pasa cuando acaban con aquello que habían y habías convertido en una parte esencial de tu identidad. Qué queda de ti sin el diagnóstico. Cómo explicar que alguien se corte cuando le dicen que ya no está locx. Claro que estoy locx, joder, no lo ves, me estoy cortando. Identidades. Des-identificaciones. Empoderamiento. Cómo aislar el ser/estar de la sociedad cis-hetero-capitalista racista y asquerosa. A veces necesitamos que nuestro estar mujer sea ser para entender-nos. A veces necesitamos que nuestro estar diagnóstico sea ser para explicar-nos. A veces necesitamos que nuestro estar sea. Para sobrevivir. Y no se puede juzgar a alguien por la forma en que sobrevive. Y a veces queremos dejar de ser. O quizá no queremos ser lo que otrxs han escogido para nosotrxs. Y una cosa no puede ser incompatible con la otra. Ser/estar. Ser y estar. Ser o estar.    


Depilación


Y he aquí la esquina izquierda del escritorio de mi trabajo. Hoy está circulando mucho un artículo que se ha publicado en El País sobre la periodista Emer O'Toole, que dejó de depilarse después de 18 meses sin hacerlo para un reportaje. Los comentarios son de traca (me encanta la expresión "de traca").

No creo que el debate esté en que una mujer (en nuestro contexto geográfico-cultural) quiera o no depilarse, si es más estético o menos o si es más higiénico o menos. A mí me gusta más la piel depilada en todos los géneros; sin embargo, siento cierto desagrado cuando me veo así las piernas, algo que no me ocurre cuando veo las de mis hermanos o amigos (nuestros gustos no son inmunes al bombardeo mediático y social). No se trata de voluntad, estética o higiene, sino de capacidad de decisión y de libertad. ¿Puedo elegir si me depilo o no me depilo las piernas?

Hace tres o cuatro semanas que no me las depilo porque quiero tener, en algún momento, la oportunidad de decidir si quiero o no afeitarme. No hay excusas de higiene, la higiene no me vale con las piernas, en realidad me vale bien poco con todo, la depilación genital es de todo menos higiénica, por ejemplo. En cuanto a la estética, también es una decisión estética depilarme las cejas o ponerme lentillas, pero me atrevo a salir a la calle y no me siento ridícula y avergonzada por no depilarme las cejas o por no ponerme las lentillas; no siento que la gente me mire en el metro o que los grupos de chicxs comenten entre ellxs. Cuando sea capaz de vestir pantalones cortos, bañador... con las piernas así, sin depilar, sin sentirme ridícula o avergonzada, entonces podré pensar en depilarme como una decisión estética.


Espacios no mixtos

El otro día discutía con R. sobre los sex shop a los que sólo pueden entrar mujeres (u hombres acompañados por mujeres), como es el caso de Los placeres de Lola, por ejemplo. Así, me quedaba pendiente escribir algo sobre espacios mixtos y espacios seguros. Los espacios no mixtos tienen el objetivo de dar visibilidad a las mujeres, de darle las riendas de la liberación a las oprimidas y de generar espacios de seguridad y arraigo.

Itziar Ziga escribe sobre ello en una entrada sobre el 8 de marzo del año pasado. Me parece que su respuesta es bastante interesante.

1. ¿Por qué os molesta que existan espacios de exclusividad, seguridad, arraigo de mujeres cuando afortunadamente ya existen tantos otros espacios mixtos antipatriarcales y todos se coordinan y encuentran? Sino te sientes cómoda, no vayas.

Respecto a este primer punto, podemos decir que hay infinitos sex shop (muchos más que no mixtos) regentados por hombres y en los que acuden mayoritariamente hombres en los que la presencia de mujeres se ve como excusa para el acoso. Si no te sientes cómoda en un sex shop que suponga un espacio donde las mujeres no se encuentren con esto, no vayas.

Cuando le comentaba esto a R., me decía que él había estado en muchos sex shop y nunca había visto ni sentido esto, y mucho menos hecho y que, entonces, no tenía por qué verse excluido de este espacio seguro. Que él no haya participado activamente de su privilegio masculino no quiere decir que no cuente con él ni que no se encuentre realmente en lo alto de la jerarquía de género que lo lee como "hombre" y lo sitúa entonces en su cúspide de las relaciones de poder. Existen espacios de lucha antipatriarcal y feminista mixtos y antifeministas, más numerosos que los no mixtos, ¿por qué ese interés por participar solo en las ramas que sirven para que las oprimidas se empoderen en un espacio seguro?

El resto de respuestas de Ziga responden a la cuestión de qué son "las mujeres" ¿A quién estamos permitiendo la entrada y a quién estamos excluyendo? ¿De qué sirve hablar de post-género, de qué sirve hablar de inexistencia de hombres y mujeres si no denunciamos, al mismo tiempo, la materialidad de una jerarquía inherente a la construcción del sistema sexo/género/deseo?

2. ¿Para qué (y para quién) sirven los discursos no binarios que no denuncian la jerarquía heteropatriarcal entre géneros, es decir, que no son feministas?
3. ¿Por qué nos empeñamos en restar, en jerarquizar, en superar impostadamente lo que sangra, en vez de en sumar, mutar, confundir? ¿Por qué nos pedís a veces que renuciemos a un sujeto político mujeres tan potente políticamente y tan desesencializado (gracias a la lucha trans e intersex, y no sólo)? ¿Por qué ser tan gilipollas y tan irresponsable políticamente y dar un salto al vacío?
4. ¿Quién es tan imbécil como para asegurar que el género no existe? El género es construído, esa es su definición (me parto de risa cada vez que alguien dice que hay que desesencializar el género, karis, volved al parbulario en feminismo). Pero eso no quiere decir que no exista. ¿Tampoco existe la raza? Decírselo a las gitanas que están siendo expulsadas de la maldita Europa supremacista.
5. ¿Quién hostias os ha dicho que ser queer (me parto) o autoafirmarse híbrido, genderfucker, ameba, es superior en vuestra imaginaria escala revolucionaria que nombrarse mujer como estrategia política (o bollera)?
6. ¿Qué alianzas se pueden construir negando la identidad de la otra? Porque yo necesito a las moras con hyjab, a las trabajadoras del hogar cabreadas, a las dones no estàndars, a las putas, a las que han sobrevivido (y se han empoderado) tras un cáncer de mama,...


Apuntes sobre la locura

Mi madre odia que utilice el adjetivo loca. Supongo que ése es el efecto que se espera de términos como queer, bollera, maricón con intención de empoderamiento. Cuando la teoría queer se convirtió en Teoría Queer (como dicen Sejo Carrascosa y Fefa Vila en "Geografías víricas" [pdf]) y el uso de términos como bollera ligado a la academia se hizo respetable, queer se vació de gran parte de su sentido.

Así, mi madre odia que utilice el adjetivo loca: "Ni estás ni estuvieste loca, tuviste una depresión y ahora eres perfectamente normal". Algo se le retuerce por dentro cada vez que lo pronuncio.

Diagnóstico: Trastorno de adaptación al mundo. ¿Conservo esa ficha?

Cito de memoria, pero, en The Female Eunuch, Germaine Greer dice en un momento dado: "No pudieron cambiar el mundo, así que intentaron cambiarlas a ellas".

Quién decide quién está y quién no está a un lado y a otro de la salud mental.

En realidad, a veces me irrita la facilidad con la que desde algunos sectores radicales se sigue el discurso de Foucault, Deleuze y Guattari sobre la locura (más relacionado con la esquizofrenia) sin tratar de empatizar al tiempo. Sí, la medicina como (re)productora de enfermedades. Como (re)productora de exclusiones y de marginaciones. Sí, la medicina como lápiz que dibuja la línea: tú, aquí; tú, allí. Pero a veces parece que lxs que quieren borrar todas las líneas nunca han estado de este lado.

Da igual que esté o haya estado loca antes o después. Da igual que viva más o menos medicada. Independientemente, es un vector importante de mi identidad. Indudablemente, yo no sería yo sin esa variable. Es curioso que seamos mujeres, seamos bolleras... pero estemos locas. Yo estoy mujer, estoy bollera y estoy loca. Ser/estar es lo más bonito del castellano.

Dejé de escribir ficción porque sólo sabía escribir sobre la locura. Ahora intento escribir ensayo y sólo sé escribir sobre las bolleras. Ficción/Ensayo. Locura/Bolleras. Puede que esta entrada sea la más cercana a la Realidad que haya escrito hasta ahora en este blog.

Ayer fue el día de la salud mental. Fíjate qué oportuna.