
De las proyecciones de cortos del viernes de la Muestra Marrana, la única jornada a la que pude acudir, me quedo con Porno Vegetal (2008): una pieza con un presupuesto teórico concreto que retrata en sus apenas cuatro minutos de metraje.
Luzysombra y elpueblodechina intentan pensar "una manera de hacer pornografía que no sea genital, ni siquiera humana". Y lo consiguen.
Me recuerda al Manifiesto contra-sexual de Beatriz Preciado y a su argumentación sobre la construcción, no ya del sexo 'biológico' o del sexo, sino también de las propias prácticas sexuales, de los cuerpos y los placeres.