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de belleza, de cuerpo, de dolor

ADVERTENCIA: Los reflejos en este espejo pueden estar distorsionados por las ideas de 'belleza' socialmente construidas

cómo reencontrarnos con nuestros propios cuerpos.

cuerpos y dolores. 

cómo pedirle al feminismo que termine de salvarnos. cómo saberse todas las teorías y seguir, al mismo tiempo, sin poder mirarse en un espejo.

cómo comparamos los dolores. cómo distinguimos los dolores. cómo compartimos los dolores.

Leo este genial artículo "Why I No Longer Apologize For My Crutches" (Por qué ya no me disculpo por mis muletas) de Natalie E. Illum, y descubro bastantes proyectos interesantes.

The Body Is Not An Apology (El cuerpo no es una disculpa) fue un poema redactado por Sonya Renee Taylor y dedicado a la propia Natalie, después de que en la habitación de un hotel ésta se cayera y, mientras esperaba su ayuda al no poder levantarse, no hizo más que repetir "perdón", "perdón", "perdón". De hecho, inició un movimiento online ("de auto amor radical") para presentar nuestros cuerpos diversos sin pedir disculpas.

todas mis terapias han sido cognitivas, quizá a veces algo conductistas. pensamiento - emoción - acción. dónde queda el cuerpo. la barra separadora de cuerpo/emociones como fisura en nuestra carne y en nuestros huesos. vomitar de desamor. sangrar de ansiedad. lo bueno de la ansiedad es que te ayuda a lidiar con el concepto de insoportabilidad. cómo conciliar la ansiedad como absoluta conciencia de muerte y la idea aprendida y repetida como mantra de que no puedes morir de ansiedad. arrancarse la piel a tiras. literal y figuradamente.

BeBeautiful es un proyecto de Denise Jolly, otra activista y poeta (¿cómo se dice eso de spoken word en español?). Durante treinta días, se toma fotos semidesnuda con la palabra "beautiful" escrita sobre su piel y las sube a una página de Facebook. En principio, había pensado en escribir "be vulnerable", pero lo cambió dado que era esa palabra, "beautiful", su mayor vulnerabilidad.

Son proyectos bonitos. Me zambullo en mil páginas sobre aceptación, autoestima, positividad corporal ('body positivity'). Siempre se mezclan los activismos gordos, o el empoderamiento a través del autocuidado, con la palabra guapa, bonita, bebeautiful, bebeautiful.

qué porcentaje de las personas que sufren trastornos de conducta alimentaria son mujeres, mujeres, mujeres, sí, mujer como posición política, pero digo mujeres. cuáles son las diferencias de género en las autolesiones. desde cuándo y hasta qué punto aprendemos a odiarnos con tanta fiereza. cómo responder sin llorar al Cree en ti, Ama tu cuerpo, con el que te escupen los libros de psicología positiva.

Son proyectos bonitos. Y no deja de ser importante. Y en algunos momentos pueden salvarnos la vida. Y no vamos a ponerle pegas a nada que nos salve la vida. Pero siempre me quedo pensando en cómo escapar de esas oposiciones dicotómicas. Si todxs somos bellxs, ¿qué es ser bellx? ¿La belleza como concepto tiene sentido si no excluye a nada y a nadie? Es válido para todo, para la productividad de la que escribía un día, por ejemplo. O para la normalidad, claro. ¿Es posible incluirse en la normalidad sin condiciones? ¿Es posible incluirse en la normalidad sin excluir a nadie? ¿No significa únicamente ampliar las fronteras? ¿Queremos ser bellxs? ¿O queremos cargarnos la belleza?

Al mismo tiempo, me pregunto si no será llamarnos bellxs, desde fuera de la norma, una manera de hacer tambalearse el propio concepto.

[Con la normalidad o con la diversidad afectivo-sexual no dudaría, no se me ocurriría pensar que enunciarme "soy lesbiana y soy tan normal como tú" fuera empoderador o dinamitara nada, sino que me sentiría intentando sentarme en una mesa para la que me exigen unas condiciones excluyentes que no quiero cumplir. Pero claro, ¿podría desear dinamitar este concepto de hetero-normalidad si tuviera dilemas de lesbofobia interiorizada? ¿Se le puede entonces pedir a alguien que dinamite la belleza si tiene problemas de autoestima o inseguridad, que no haya pasado por el sentirse bellx?].

No lo sé. No tengo ni idea. Pienso en alto.


diario de autocuidado

-Estas malas notas me están bajando la autoestima
-Pues trabaja más y así no tendrás malas notas

20 de abril. Sé que no voy a publicar esta entrada hoy.

29 de abril. La autoestima también es política. No hay nada más radical que quererse y cuidarse a unx mismx. Leo tantos artículos donde solo indican que compres ropa nueva y te maquilles para sentirte bien. Se pueden ir todxs a la mierda.

1 de mayo. Nos sabemos de memoria el mensaje judeocristiana: "no hagas a lxs demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti mismx". Se nos olvidó aprender, se les olvidó enseñarnos, que no nos hagamos a nosotrxs mismxs lo que jamás haríamos a lxs demás. Se les olvidó enseñárselo a quienes se cortan, a quienes vomitan, a quienes se insultan, a quienes se quieren matar. Están demasiado ocupadxs enseñándonos a cuidar de lxs demás.

6 de mayo. Me acuerdo de una cita estupenda de Layli Phillips:
Como resultado de las experiencias históricas que les han sacudido hasta el borde de la aniquilación psicológica, las mujeres negras y otras mujeres de color han reconocido que el autocuidado es tan importante como el cuidado de lxs otrxs. Exigir de una misma y de lxs demás que sean perfectamente consecuentes con sus políticas todo el tiempo y bajo toda circunstancia es una carga innecesaria que puede ser contraproducente. Tal extremismo solo lleva a quemarse y alienarse, y desafía la realidad de que todo cambio es un proceso. 
11 de mayo. Nos enseñasteis que, si lo intentamos lo suficiente, podemos conseguir el empleo que queremos, la vida que deseamos [si no lo conseguimos, es que no nos hemos esforzado lo suficiente, o que no valemos lo suficiente]. Nos enseñasteis que hay un cuerpo bello y deseable que podemos alcanzar si nos alimentamos de determinada forma, si nos ejercitamos de determinada forma, si lo vestimos de determinada forma, si lo movemos de determinada forma [si no lo hacemos, nuestros cuerpos no son bellos ni deseables]. Nos enseñasteis que nuestro valor lo ponen otras personas [y si no nos comportamos según lo esperado por ellas, dejamos de valer]. Nos enseñasteis que el trabajo productivo es el único trabajo valioso [y si no podemos ser productivxs, tenemos que serlo aunque nos cueste (más) salud mental, o nuestra vida no vale nada]. Nos enseñasteis a confiar en el amor romántico como si fuera la única salida, como si fuera suficiente, nos enseñasteis a aguantar y a cuidar por encima de todo [y si no funciona y sales corriendo, es un fracaso; y si no funciona y no sales corriendo, eres débil]. Nos enseñasteis la culpa. Y la culpa otra vez. Y más culpa. Y, luego, cuando no conseguimos ese empleo o esa vida y sentimos que no nos hemos esforzado lo suficiente, que no valemos lo suficiente; cuando sentimos que nuestros cuerpos no son bellos ni deseables; cuando no podemos ser productivxs y aun así lo seguimos siendo, volviéndonos más y más locxs; cuando sentimos que nuestra vida emocional es un fracaso o que hemos sido débiles; en ese momento, nos decís que nos queramos, que nos aceptemos, que olvidemos todo lo aprendido de la noche a la mañana. El mensaje que nos hunde está politizado, es transversal, viene de múltiples focos, es colectivo. El mensaje que nos dirigen cuando ya nos han hundido está despolitizado, es unifocal, individual.

Vuelvo al fantástico "Cuerpos sin patrones" de Laura Contrera:
Pienso que el “acéptate” o “quiérete” que nos espetan en la cara son imperativos insuficientes. Condena a la esfera individual algo que tiene que ser un problema político para un nosotrxs que se pretende amplio y diverso.

Nos quieren hundidxs. Pero habrá que dar respuestas políticas a problemas políticos. Y autocuidarse. Menos mal que tenemos el feminismo.